miércoles, 30 de junio de 2010

Se presentó otra edición de Revista Socialista



Durante la presentación, en la sala González Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación, de izquierda a derecha, el diputado nacional Jorge Rivas, el director de la publicación, Oscar González, el secretario general del Partido Solidario y director del CCC, Juan Carlos Junio; el economista Alejandro Rofman y el investigador Carlos Abalo. Concurrieron a la presentación, entre otros, el presidente de Cooperar, Edgardo Form; el presidente de la cooperativa El Hogar Obrero, Ing. Ruben Zeida; el secretario general del Partido Comunista, Patricio Echegaray; el ex diputado nacional Juan Carlos Coral; el secretario de Desarrollo Social de Lanús, Claudio Simone; el economista Mario Burkun; la directora del Banco Público de Celulas Madres, Dra. Ana del Pozo y el publicista Guillermo Almeyra.

martes, 29 de junio de 2010

La nueva era de la Revista Socialista

El subsecretario de Asuntos Parlamentarios, Oscar González, presentará hoy en la Sala González Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación el tercer número de la nueva época de Revista Socialista, en un acto del que participarán también el economista Carlos Abalo y por el diputado nacional Carlos Heller. La publicación comenzó a editarse entre junio de 1930 y 1947; reapareció sucesivamente en otros dos períodos, entre 1971 y 1975, primero, y desde 1984 a 1987, después.

Publicada por el diario BAE, el martes 28 de junio de 2010, pag. 8

Aniversario del socialismo

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, evocó ayer “un nuevo aniversario de la fundación del Partido Socialista, que desde 1896, con errores y aciertos, éxitos y fracasos, defendió los intereses de los sectores subordinados de la sociedad”. En ese marco, el dirigente socialista llamó a “recuperar ese instrumento de lucha, hoy cautivo de un grupo que no responde a la tradición democrática y plural del PS histórico, y los usa como furgón de cola del centroderecha”.

Publicado por los diarios El Argentino y Diagonales, el martes 28 de junio de 2010, Política, pág. 4

lunes, 28 de junio de 2010

A 114 años del socialismo argentino

González defendió los intereses de los sectores subordinados de la sociedad

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, evocó hoy "un nuevo aniversario de la fundación del Partido Socialista, que desde 1896, con errores y aciertos, éxitos y fracasos, defendió los intereses de los sectores subordinados de la sociedad".
En un comunicado González llamó a "recuperar ese instrumento de lucha, hoy cautivo de un grupo que no responde a la tradición democrática y plural del PS histórico, y los usa como furgón de cola del centroderecha".
Al conmemorar los 114 años de la realización del congreso fundacional del PS, en 1896, recordó "no sólo a las figuras emblemáticas del socialismo, como Juan B Justo, Alfredo Palacios, Mario Bravo y Alicia Moreau de Justo, sino especialmente a las generaciones de anónimos militantes que en distintas etapas lucharon por construir un verdadero partido de los trabajadores".
En particular, el ex secretario general del PS recordó "a los compañeros socialistas represaliados y caídos durante la dictadura militar, particularmente a Alfredo Bravo y a los asesinados Mario Díaz, Dardo Dorronzoro y otros compañeros víctimas del proyecto genocida".
"Hoy vemos cuanta vigencia mantienen aquellos principios fundacionales, pero también cómo muchas de nuestras aspiraciones como socialistas se van implementando a través de varias de las políticas públicas que lleva adelante el gobierno nacional", dijo.
Entre esas medidas, citó "el caso de la asignación universal por hijo y, en el plano regional, cuando se lleva a la práctica el ideario de Palacios, Manuel Ugarte y los demás fundadores de la Unión Latinoamericana".

Publicado por la Agencia de Noticias Télam, el lunes 28 de junio de 2010

jueves, 24 de junio de 2010

El lugar del Partido Socialista

Por Jorge Rivas*

Que en las elecciones internas del domingo 13 la conducción nacional del Partido Socialista haya apelado a los recursos a los que apeló es un signo de los tiempos. Y un sinceramiento ideológico. En efecto, la dirección que ha llevado a nuestra fuerza a las posiciones más conservadoras que haya adoptado desde las épocas de la Revolución Libertadora, de infeliz memoria, ha desplegado también la metodología del fraude y los gestos del autoritarismo, tan inseparables de la historia de la derecha en la Argentina.

La corriente Unidad Socialista, de la que fui candidato en los comicios, ha rechazado abiertamente esas políticas conservadoras: la oposición acrítica a los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández -cuyas medidas populares y progresistas hemos respaldado-, el alineamiento con los rentistas agrarios en el conflicto por las retenciones a la exportación de soja, la alianza con expresiones políticas reaccionarias y hasta confesionales, todo con el pretexto de un presunto republicanismo, defensor de la pureza institucional. El aludido proceso electoral partidario exime de todo comentario acerca de la falsedad de ese argumento.

Los socialistas argentinos, que podemos reivindicar una rica historia de luchas como expresión política de la clase trabajadora desde fines del siglo XIX, y que solemos mirarnos en el espejo de militantes que forman parte de la mejor historia del progreso social en este país, también reconocemos gruesos errores. En 1945, la dirección del Partido eligió formar parte de una coalición conservadora fogoneada por la Embajada de los Estados Unidos y enfrentar de esa manera al movimiento peronista, en el que veía un monstruo fascista.

Había por cierto en ese movimiento rasgos que justificaban la crítica desde la izquierda democrática. Pero en el enfrentamiento de fondo que se producía, los socialistas deberíamos haber apoyado a ese movimiento, con autonomía respecto del poder y con responsabilidad frente a los intereses históricos de la clase. Nunca debimos aliarnos con las clases privilegiadas, interesadas en frenar las conquistas sociales que se produjeron en aluvión durante una década. En ese período se abrió una grieta que ha permanecido casi insalvable entre la izquierda de raíz marxista y la tradición nacional y popular, grieta que ha servido entre otras cosas para dividir al campo popular en múltiples encrucijadas históricas del siglo XX.

Tenemos la obligación y la necesidad de revisar esa historia. La llegada al gobierno de Néstor Kirchner, en 2003, no fue comprendida a fondo por nosotros, por lo que mantuvimos la posición opositora a la que nos llevaba nuestra casi innata desconfianza respecto del peronismo. Pero tuvimos que rendirnos ante la evidencia de que, aun cuando mantuviéramos diferencias de diverso orden, las políticas públicas adoptadas por el nuevo presidente eran en gran medida coincidentes con nuestros programas mínimos. Y que en la vereda opuesta a ese gobierno se concentraban y se unían los defensores de los más reaccionarios intereses de la sociedad argentina.

Esa polarización entre dos grandes bloques políticos que en el lenguaje contemporáneo se llaman de centroizquierda y de centroderecha se dibujó con mayor nitidez aún desde que asumió el gobierno Cristina Fernández. Era necesario elegir, para dejar de ser comentaristas privilegiados de la historia contemporánea, para ser actores políticos comprometidos con la sociedad real.

Los socialistas bonaerenses elegimos sumarnos como aliados al proyecto democrático y popular, preservando nuestra autonomía. La conducción de nuestra fuerza, encarnada en Rubén Giustiniani y Hermes Binner, prefirió alejar al Partido de la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Y también impedir el debate, el disenso, la discusión política que tan importantes han sido en la historia del socialismo. Intervinieron nuestro Partido en la provincia de Buenos Aires. Pretendieron quitarnos la palabra. Y el domingo pasado, nos quitaron el derecho al voto. Quieren un socialismo atado a los intereses de los enemigos de los trabajadores. Queremos un socialismo que discuta y trabaje con las fuerzas populares y democráticas, procedentes de diversas tradiciones ideológicas, que respalde las reformas progresivas, que critique sin concesiones los desvíos y los retrocesos. Ya hemos instalado nuestra línea como oposición interna en todo el país, a pesar del fraude. Vamos a seguir dando la pelea.

* Diputado nacional - Dirigente del Partido Socialista.

Publicado por el diario Página 12, el jueves 24 de junio de 2010

martes, 22 de junio de 2010

Jornada de Presupuesto Participativo en Benito Juárez

González: "Enriquecer la democracia con protagonismo popular"

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, reivindico hoy el presupuesto participativo "como un ejercicio de democracia protagónica" al cerrar el Encuentro Regional sobre Presupuesto Participativo hoy en Benito Juárez, provincia de Buenos Aires.
Gonzalez, aseguró que "la democracia eleccionaria no basta, hay que enriquecerla con mayor protagonismo popular".
El funcionario socialista reivindicó "la centralidad de la política como una concepción que ve a la lucha por el poder como una puja por el cambio de la sociedad" y criticó "la visión facciosa de alguna oposición que declama grandes objetivos y traba cada medida concreta".
El nuevo encuentro por el presupuesto participativo se realizó en el Centro Regional Universitario de esa localidad.
Además de Oscar González, participó la secretaria de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, Kelly Olmos.

Publicado por la Agencia de Noticias Telam, el sábado 19 de junio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

Presupuesto Participativo

Elegir, pero también decidir

“Necesitamos una democracia que no se agote en los límites de los mecanismos de representación política tradicional que, aunque respetables, merecen perfeccionarse con otras modalidades de implicación ciudadana. El Presupuesto Participativo va, precisamente, en esta dirección.”

Oscar González
Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete.

La incorporación de Avellaneda como municipio número 30 que dispone aplicar la metodología del Presupuesto Participativo en su ámbito nos da la oportunidad para reflexionar sobre el vasto, complejo y apasionante proceso de transición hacia una plena democracia que ya lleva 27 años y en el cual se inserta esta instancia de protagonismo popular, cuyo desarrollo propiciamos.
Es que la implementación de esta articulación entre vecinos y autoridades municipales para disponer de una parte del gasto público local, según la libre voluntad expresada en asambleas democráticas, significa un salto cualitativo en términos de autodeterminación ciudadana.
No es casual que el presupuesto participativo haya surgido en el mundo coincidentemente con el derrumbe del mundo bipolar y en el momento en que el neoliberalismo rampante que se apoderó del mundo lograba –gracias también a los propios errores- impugnar el sistema de partidos y, en general, el modelo de representación política. Así, la mayor parte de estos años de transición democrática han transcurrido bajo las condiciones impuestas por aquel neoliberalismo, con sus políticas de ajuste, privatizaciones, desregulación de los mercados, apertura comercial y financiera a favor del capital especulativo, lo que implicó un fuerte aumento de la desigualdad, la pobreza y la exclusión.
La búsqueda de la democracia en los marcos de ese neoliberalismo afrontó una contradicción política fundamental, ya que se trataba de recuperar los derechos civiles y políticos en el contexto de una conculcación de la ciudadanía económica y social. Así, la recuperación del Estado de derecho y del régimen democrático significó la recuperación formal de aquellos derechos civiles y políticos, pero al mantenerse simultáneamente la desigualdad, la pobreza y la exclusión, se comprometió gravemente el goce efectivo de esos derechos.
Como en un régimen democrático los distintos derechos de ciudadanía conforman un sistema y entre ellos existen relaciones de implicación mutua, su ausencia o limitación impacta negativamente sobre la calidad de la democracia.
Máxime cuando, en sintonía con lo anterior, algunas de las características de nuestra imperfecta democracia consisten en el predominio de formas delegativas de representación, el clientelismo y, en general, el distanciamiento entre gobernantes y gobernados.
En síntesis, la conjunción de una democracia de baja intensidad, más procedimentalista que efectiva, junto a una lógica económica y social fragmentadora y excluyente, debía terminar, como finalmente ocurrió, en una de las peores crisis de la historia argentina, con las instituciones representativas sumidas en una profunda deslegitimación y con casi el 60% de la ciudadanía arrojada a la pobreza.
Esa crisis dejó, sin embargo, dos enseñanzas de mucha importancia para todos aquellos que aspiramos a ser protagonistas de la construcción de una sociedad igualitaria, justa y libre. La primera es que necesitamos un Estado fuerte y protagónico, capaz de controlar el mercado y hacerlo compatible con una estrategia de desarrollo nacional y local con inclusión social.
La segunda revelación es que necesitamos, también, una democracia que no se agote en los límites de los mecanismos de representación política tradicional que, aunque respetables, merecen perfeccionarse con otras modalidades de implicación ciudadana. El Presupuesto Participativo va, precisamente, en esta dirección..
Definido como un proceso de intervención directa, permanente, voluntaria y universal, en el cual la ciudadanía, conjuntamente con el gobierno, delibera y decide qué obras y servicios se deberán realizar con todo o una parte del gasto público local, el Presupuesto Participativo representa una apuesta sustancial para ampliar y mejorar el Estado de derecho y el sistema democrático. Precisamente, una de las virtudes del presupuesto participativo es su contribución a la transformación del Estado a partir de un dispositivo que al habilitar la elaboración conjunta del presupuesto público y el plan de inversiones entre el gobierno y la comunidad, quiebra el centralismo y el verticalismo administrativo y legitima crecientemente al Estado a partir de una experiencia que lo acerca a los intereses populares. También, sirve a la profundización democrática, en la medida en que extiende el marco de lo formal a lo real, expandiendo positivamente los límites de la democracia eleccionaria y ampliándola hasta niveles de mayor protagonismo popular.
Tras dos décadas de experiencia, desde aquella iniciativa que nació en Porto Alegre en 1989 con el audaz proyecto del PT y del entonces prefecto Olivio Dutra, el Presupuesto Participativo ha recorrido un camino fecundo y hoy se encuentra en una fase de fuerte expansión a nivel mundial, se ha vuelto tema de debate y ocupa un amplio campo para la innovación y experimentación en materia de desarrollo local. Prueba de ello es el despliegue de numerosas redes nacionales en Brasil, Portugal, España y Argentina.
En el caso de nuestro país, las primeras experiencias de PP surgieron tras la crisis de 2001-2002, como respuesta a la necesidad de relegitimación de la autoridad política y de afrontar la fragmentación, construyendo ciudades más cohesionadas, social y territorialmente.
Actualmente, según los registros de nuestra Red, esta experiencia abarca ya 30 ciudades en nuestro país. El 2010 es un año importante para el PP en Argentina, ya que se incorporaron los municipios de Corrientes, Neuquén y ahora Avellaneda, que vienen a sumarse a otras localidades de gran relevancia y diverso liderazgo político partidario, que ya han iniciado su implementación. Es el caso de Rosario, Córdoba, Comodoro Rivadavia, San Salvador de Jujuy, San Fernando, San Miguel, General Pueyrredón, La Matanza y La Plata.
Asimismo, ya es una realidad el funcionamiento de la Red Argentina de Presupuesto Participativo, que coordinan la Secretaría de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete y la Secretaría de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, y que cuenta con un portal digital , que en estos días renueva su diseño para hacerlo mejor y más accesible.

Publicado por el diario Tiempo Argentino, Opinión, página 13, el viernes 18 de junio de 2010




martes, 15 de junio de 2010

HABLAN DE MODALES REPUBLICANOS PERO ACTUAN COMO LOS PEORES PUNTEROS

Crónica de un fraude anunciado

Por Oscar González *

Tal como se vino pronosticando durante semanas en los medios de prensa y como se denunciara por escrito a la Justicia electoral en su momento, la camarilla que maneja el Partido Socialista consumó finalmente un proceso electoral interno fraudulento. Es ocioso enumerar las múltiples maniobras urdidas para obtener un resultado predeterminado, una sobreactuación innecesaria porque nada hacía pensar que la oposición pudiera birlarle el resultado final, toda vez que el oficialismo partidario controla el aparato, el sello y, sobre todo, los recursos humanos y de los otros que significan administrar una ciudad importante y una provincia muy rica. Pero aunque sea para refrescar lo que se estuvo previniendo últimamente, vale recordar:
*Que la junta electoral, que debiera organizar imparcialmente la justa interna, fue integrada en su totalidad por representantes de la lista oficialista.
*Que los padrones utilizados eran meros listados de personas sin datos identificatorios completos que permitieran comunicarse con los afiliados con propósitos proselitistas (caso Catamarca, Chaco, Santa Fe).
*Que los listados de votantes enviados en las urnas el día del comicio fueron “depurados” en relación con los originales previamente conocidos (caso Tandil, La Rioja).
*Que se impidieron los comicios en aquellos distritos considerados adversos no enviándose las urnas o directamente no abriendo los locales comiciales (caso Tres Arroyos, San Nicolás, Villa Ballester).
*Que se incumplieron órdenes emanadas de la Justicia electoral sobre apertura de nuevos centros en distritos discriminados (resolución de la jueza sobre equivalencia de mesas en Buenos Aires y Santa Fe). *Que el propio día del comicio se desagregaron padrones para desplazar cientos de afiliados hacia otras localidades desalentando su participación (caso Florencio Varela, La Matanza).
*Que, increíblemente, no se requirió la firma de ninguno de los afiliados para registrar la emisión del voto a fin de ocultar constancia de su participación. Todas las irregularidades mencionadas –y hay más– ratifican la naturaleza moral de la facción que pontifica sobre los buenos modales republicanos mientras trapichea principios y usa una sigla histórica para cimentar el proyecto de restauración conservadora de la derecha cívico-ruralista.
Los verdaderos socialistas, algunos dentro y muchos fuera de la estructura partidaria, sortearán estas dificultades y seguirán aportando a una alternativa de cambio progresista como lo expresan muchas de las políticas públicas que lleva adelante el gobierno nacional.

Es un socialismo coherente que no olvida sus raíces y apuesta a que en las nuevas condiciones de la Argentina y la región, aquellas medidas se profundicen en una perspectiva de inclusión social, autonomía nacional y unidad latinoamericana.


*Ex secretario general del Partido Socialista.

Publicado por el diario Página 12, el país, pág 7, el martes 15 de junio de 2010


ELECCIONES INTERNAS EN EL SOCIALISMO

Entrevista realizada a Oscar González por Oscar Martínez Zemborain, conductor del programa Otro Día (lo nuevo como rutina) de Radio Universidad de Buenos Aires, el martes 15 de junio de 2010.


domingo, 13 de junio de 2010

Rescatar la identidad

El análisis de Oscar González

Con éxitos y fracasos, el Partido Socialista atravesó más de un siglo de historia política argentina, dando cuenta de iniciativas justicieras, honestidad a toda prueba y devoción cívica.
Durante ese largo período, el devenir partidario fue transitado por mujeres y hombres que, más allá de aciertos y errores, sirvieron con nobleza al pueblo y a la República.
Hubo legisladores enjundiosos como Juan B. Justo, Mario Bravo y Alfredo Palacios; intelectuales destacados como Alejandro Korn, Carlos Sánchez Viamonte y José Luis Romero; feministas ilustres como Carolina Muzilli y Alicia Moreau; más cerca en el tiempo, dirigentes políticos de la talla de Alfredo Bravo y, actualmente, de Jorge Rivas.
Hoy, cautivo el sello partidario de un grupo proveniente de un origen político ajeno, se pretende utilizar la sigla histórica para enmascarar combinaciones electorales extrañas a la tradición, los valores y el programa de una fuerza de neta identidad laica, de izquierda y progresista.
Ensimismada en una discusión de candidaturas hipotéticas con aliados de centro y de derecha, la nomenklatura partidaria vive encapsulada, ignorando la evolución real de la sociedad, sólo aplicada a clausurar todo debate interno, expulsar disidentes y, así, sin matices ni pluralismo, preservar el poder.
LAS CRÍTICAS. Es en ese marco que se realizan las elecciones internas de hoy, bajo condiciones ominosas, tanto que la totalidad de los integrantes de la junta electoral pertenece al oficialismo, los padrones son vagos registros de datos incompletos, con candidaturas rechazadas, arbitrariedad en la determinación de los lugares de votación y otras numerosas irregularidades prefabricadas para dificultar la participación de los afiliados.
Aunque se tuvo que recurrir a la Justicia para lograr la atenuación de al menos algunos de los abusos más odiosos y mejorar ciertas condiciones para el ejercicio del voto, es obvio que esta jornada no será precisamente uno de esos episodios que trasuntan transparencia ya que, además de todas las artimañas enunciadas, no existe resguardo alguno acerca del manejo de un escrutinio hermético a cargo de una autoridad viciada de parcialidad.
No obstante los ardides y dificultades con que se ha minado la legitimidad del proceso electoral interno, muchos socialistas no se han desalentado e irán hoy a las urnas para defender un patrimonio político e histórico que ven desnaturalizarse a cada paso y, obstinados, buscarán en una desigual confrontación, reivindicar y preservar una identidad centenaria, rescatándola de quienes intentan malversarla.

* Ex diputado nacional y secretario general del Partido Socialista.

Publicado en Buenos Aires Económico, política, pág. 14, el 13 de junio de 2010


miércoles, 9 de junio de 2010

El rol de la izquierda Democratica

Por Oscar González

Como los procesos de construcción de memoria y de formación de conciencia política son más lentos y de mayor espesor que la evolución de cada coyuntura, es una incógnita el efecto y la magnitud que tendrán en el mediano plazo la enorme adhesión y amplio protagonismo popular que acompañó la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Sin embargo, no hace falta ser demasiado perspicaz para detectar en ese episodio un cambio notorio del humor social vigente hasta esos festejos, cuando la multitud se apropió del espacio público para expresarse libremente.
¿Puede la evocación de hechos sucedidos hace dos siglos, un relato más ligado a lo emotivo que al registro intelectual de aquel entresijo histórico, actuar como disparador de una recomposición positiva de las convicciones colectivas? ¿Este suceso es un punto de infl exión que quiebra el resistente individualismo que afecta a los sectores medios de la sociedad aferrados todavía a la concepción neoliberal de las últimas décadas? Si es así, estaríamos ante una reconfi guración sociocultural que nos asimilaría a lo que viven varios países de la región, donde nuevas fuerzas pujan por un cambio sustancial de sus respectivas sociedades, vía mayor protagonismo popular, medidas de redistribución del ingreso, nuevos derechos sociales y rechazo de recetas inducidas desde afuera.
Cuando se observa el curso europeo de la crisis mundial y cómo el capitalismo global le impone a Grecia, España, Portugal, Hungría, medidas que los argentinos ya experimentamos en carne propia, se constata cómo se deslegitiman los viejos paradigmas de la izquierda europea al aplicar el manual fondomonetarista, interesado en salvar bancos y no en preservar el bienestar de la población.
Lastima comprobar que el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, como su par de España, José Luis Rodríguez Zapatero, ambos socialistas, se vean conminados a acatar las durísimas medidas de ajuste que les impone la Unión Europea, en detrimento de salarios, jubilaciones, consumo y empleo.
Así, la izquierda europea realmente existente muestra su fragilidad y virtual impotencia para ser alternativa frente al agresivo modelo fi nanciero, que tras llevar al mundo a una de las peores crisis, ahora pretende resolverla a costa de los trabajadores, los pequeños ahorristas y los productores.
Esa realidad contrasta con la de los países de nuestro subcontinente, lo que permite reexaminar las viejas categorías políticas que se pretenden aplicar al sur del Río Bravo.
Mientras la socialdemocracia europea, pese a una tradición memorable, desiste de ponerle límites a la voracidad del capital especulativo global, aquí se despliega un proceso de creciente independencia y de recuperación de autonomía nacional donde la izquierda encuentra su lugar y su destino.
A falta de nuevas denominaciones, los académicos le asignan a este transcurso un signo populista o nacionalista, categorías ambas insufi cientes, tanto como la identifi cación europea de la socialdemocracia con la única izquierda posible. Al margen de las particularidades de cada gestión progresista latinoamericana, no cabe duda que del conjunto surge un rasgo común –que algunos llaman socialismo del siglo XXI y otros segunda independencia– que, con sus fortalezas y debilidades, básicamente no acepta pasivamente las condiciones que el capital fi nanciero impone al mundo frente a la crisis de su propio modelo, cambios que alumbran una nueva conciencia social y política en la zona.
La puesta en escena de dramáticos episodios durante la celebración del Bicentenario argentino sirvió para fundir historia y actualidad en una gesta única. Si nuestro pasado es la larga lucha por la emancipación nacional y social, el presente no es otra cosa que la misma pugna librada en las condiciones del presente momento político.
Entonces, las condiciones para una recomposición de la izquierda democrática, aquí y en el resto de América latina, están ligadas a intervenir decididamente en el desarrollo real de los procesos de cambio y acompañar la diaria batalla de pueblos y gobiernos progresistas por una más justa redistribución de la riqueza, inclusión social, soberanía nacional y unión sudamericana.

* Ex diputado nacional del Partido Socialista. Secretario de Relaciones Parlamentarias del Gobierno nacional.

Publicado por el diario El Argentino, pág. 2, Política, el 9 de junio de 2010.



Oscar González en La Rioja

Oscar González: “El Partido Socialista debe tener una postura crítica frente al gobierno pero apoyar sus medidas progresistas”


De izq. a der. Marcelo Lucero, delegado del INADI en La Rioja y Oscar González, secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional

LA RIOJA.- El delegado local del INADI, Marcelo Lucero junto al vicejefe de Ministros de la Nación, Oscar González brindaron una conferencia de prensa e informaron sobre la situación de la Unidad Socialista a nivel nacional destacando que integraron la lista número 1 del partido, cuyo referente es Jorge Rivas para enfrentarse a la lista encabezada por el senador Justiniani el próximo domingo 13 de junio en las elecciones internas. “Estas elecciones internas marcan una bisagra de la historia nueva del socialismo”, consideró Lucero.

Este miércoles por la mañana, el delegado local del INADI, Marcelo Lucero agradeció la visita del vicejefe de Ministros de la Nación, Oscar González “quien vino a respaldar a la Undad Socialista ya que nos encontramos en una elección interna nacional que marca una bisagra dentro de la historia nueva del socialismo”.

Lucero también consideró que “hay dos modelos de país, un país virtual y uno real, un modelo de partido real que es cerrado y autoritario y otro que es el que nosotros queremos, plural democrático que levante los principios del socialismo histórico y por ello es que decidimos presentarnos a elecciones llevando como máximo referente a al compañero Jorge Rivas”.

Jorge Rivas, reflexionó el delegado local del INADI, “es un ejemplo en la militancia, en su forma de actuar en lo cotidiano y de ahí que estamos integrando la lista 1 de la Unión Socialista para enfrentar en las elecciones internas del domingo ante la lista número 2 que conduce el senador Justiniani con otro modelo de partido”.

Mientras que el vicejefe de Ministros de la Nación, Oscar González estableció que “como lo expresaba el compañero (Lucero) tenemos una competencia electoral interna en el partido Socialista en función de construir un nuevo modo de funcionamiento partidario, participativo, abierto, democrático y plural”.

“Estamos afrontando una situación, que un partido como el Socialista, que tradicionalmente es transparente, abierto y participativo, en este momento está encapsulado, cerrado, está evitándose todo debate interno”, detalló González.

Asimismo, el funcionario nacional describió que en el plano estrictamente político “es un partido que se está orientando a hacer coaliciones con fuerzas que históricamente nada tienen que ver con nuestra tradición partidaria que está ligada a los intereses populares precisamente en un momento que desde el gobierno nacional, al cual apoyamos desde una posición de autonomía e independencia, se están dando medidas positivas y progresistas como la recientemente anunciada Asignación Universal por Hijo”.

En este sentido, subrayó que “esto indica que el partido Socialista tiene que mantenerse en una postura crítica en relación al gobierno pero apoyar las medidas que son de naturaleza progresista”.

A su vez, Oscar González sostuvo que hay una concepción “encapsulada, sectaria que pretende aparecer como una izquierda de confrontación, de obstrucción en relación a las medidas progresistas del gobierno nacional, pero eso no es una posición constructiva y que contribuya a una mejora de las condiciones de vida del pueblo, particularmente de los sectores de menores ingresos”.
Por esa razón, el vicejefe de Ministros de la Nación remarcó, tratando de disminuir el proyecto de Giustiniani, que “nosotros somos partidarios de acompañar al gobierno en sus medidas progresistas pero exigiendo reformas en situaciones como la enorme brecha de desigualdad, que todavía están vigentes en Argentina, que tiendan progresivamente a atenuarse a través de políticas sociales, en lo posible, alejada de toda modalidad de clientelismo”.

“Nosotros somos un partido no oficialista. Somos un partido que según nuestra concepción tiene que mantener su independencia del gobierno, no tiene que subsumirse en un partido al cual no pertenecemos, nosotros no pertenecemos al peronismo y este último es el componente fundamental del gobierno nacional y en ese sentido preservamos la independencia del partido socialista”, argumentó.

Publicada por el Diario de La Rioja, el 9 de junio de 2010

martes, 8 de junio de 2010

INTERNAS SOCIALISTAS

Entrevista a Oscar González

-“Estoy participando de una tarea de solidaridad con los compañeros del diario Crítica, los compañeros están tratado de garantizar su fuentes de trabajo”.
-“Yo soy periodista y despedido del diario Clarín en 1976”.
-“En el gobierno hay la mejor voluntad, el gobierno actual ha rehabilitado la posibilidad de que haya paritarias”.
Internas en el partido Socialista: “Lo que se esta dirimiendo el próximo domingo en las internas del partido socialista no es el menor o mayor acercamiento al gobierno, lo que se dirime es si vamos a tener un partido abierto o cerrado”.
-“La disputa no es la posición frente al gobierno sino que partido queremos tener”.
-“El partido socialista si algo tiene en su historia es la transparencia y la democracia”.
-“Hemos hecho varias presentaciones judiciales, esperamos que tengan en cuanta que las irregularidades que estamos planteando son graves”.
-“Como la ley electoral exige una cantidad muy grande de afiliados los partidos políticos tiene que sobreactuar en sus padrones, la militancia política es menor que en los padrones”.
-“Calculamos que de los 120 mil afiliados solo participarán en el mejor de los casos 20 mil afiliados”.
-“El partido tiene que ajustarse a sus raíces históricas, sea cual fuere la resolución de los afiliados”.

Escuche el audio:



Entrevista realizada por Luisa Valmaggia a Oscar González en el programa Con Nombre Propio de Radio América, el 7 de junio de 2010

viernes, 4 de junio de 2010

El lugar de la izquierda

Por Oscar González*

Como los procesos de construcción de memoria y de formación de conciencia política e histórica son más lentos y de mayor espesor que la evolución de cada coyuntura, es todavía una incógnita el efecto y la magnitud que tendrán en el mediano plazo la enorme adhesión y amplio protagonismo popular que acompañó la celebración del bicentenario de la Revolución de Mayo.
Sin embargo, no hace falta ser demasiado perspicaz para detectar en ese episodio un cambio notorio del humor social vigente hasta esos festejos en que la multitud se apropió del espacio público para expresarse libremente.
¿Será que la evocación de hechos sucedidos hace dos siglos, un relato más ligado a lo emotivo que al registro intelectual de aquel entresijo histórico, pueda tener la virtualidad de actuar como disparador para el inicio de una recomposición positiva de las convicciones colectivas? ¿Este episodio es un parteaguas en detrimento del hasta ahora resistente individualismo, que afecta sobre todo a los sectores medios de la sociedad todavía anclados en la matriz neoliberal de las últimas décadas?
Si así fuera, estaríamos ante una reconfiguración sociocultural que se asimilaría a los procesos que se viven en varios países de la región, donde nuevas fuerzas pujan por un mejoramiento sustancial de las condiciones de vida y de trabajo de los pueblos, vía medidas de redistribución del ingreso, nuevos derechos sociales y desapego de recetas inducidas desde afuera para abordar los propios problemas.
Cuando desde estas latitudes se observa el curso europeo de la crisis mundial y cómo el capitalismo global le impone a Grecia, España, Portugal e Irlanda las mismas medidas que los argentinos ya experimentamos en carne propia, esa analogía nos lleva a constatar cómo los viejos paradigmas de la izquierda europea se deslegitiman al aplicar el manual fondomonetarista, más preocupado en salvar bancos que en preservar las condiciones de vida de los pueblos.
Lastima constatar que el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, como su par de España, José Luis Rodríguez Zapatero, ambos socialistas, se vean conminados a acatar las durísimas medidas de ajuste que les impone la Unión Europea, que afectan gravemente salarios, jubilaciones, consumo y empleo.
Así, la izquierda europea realmente existente muestra su fragilidad y virtual renuncia a ser alternativa frente al agresivo modelo financiero, que tras llevar al mundo a una de las peores crisis de su historia, ahora pretende resolverla a costa de los trabajadores, los pequeños ahorristas y los productores.
Esa realidad contrasta con la de varios países de nuestro subcontinente, lo que nos permite reexaminar las viejas categorías políticas que se pretenden aplicar al sur del Río Bravo. Mientras la socialdemocracia europea, pese a una tradición abonada por memorables jornadas de lucha, desiste de toda pretensión de ponerle límites a la voracidad del capital financiero, aquí se vive un proceso de creciente independencia y de recuperación de autonomía nacional donde la izquierda encuentra su lugar y su destino.
Los académicos de los países centrales, a falta de nuevas denominaciones, le atribuyen a estos procesos un signo populista o nacionalista, categorías ambas insuficientes, tanto como la identificación europea de la socialdemocracia con la única izquierda posible. Al margen de las particularidades de cada gestión progresista latinoamericana, no cabe duda que del conjunto surge un rasgo común -que algunos llaman socialismo del siglo XXI y otros proceso de segunda emancipación- que, con sus fortalezas y debilidades, parte básicamente de no aceptar pasivamente las condiciones que el capital financiero impone al mundo frente a la crisis de su propio modelo.
Son cambios que alumbran una nueva conciencia social y política en la zona y que se fortalece en la reconstrucción de la memoria colectiva. Por eso, la teatralización de dramáticos episodios que se mostró en la celebración del Bicentenario tuvo el mérito de fundir la historia con el presente, en una gesta que arranca con los pueblos originarios y continúa hasta nuestros días. Si nuestro pasado es la larga lucha por la emancipación nacional y social, el presente no es otra cosa que la misma pugna librada en las condiciones de este momento histórico y político.
Entonces, las condiciones para una reconfiguración de la izquierda, aquí y en el resto de América Latina, no pueden ser ajenas al desarrollo y profundización de estos procesos y a la cotidiana batalla de pueblos y gobiernos por una más justa distribución de la riqueza, la inclusión social, la soberanía nacional y la autonomía regional.

* Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional.

Publicado por la Agencia de Noticias Télam, el viernes 4 de junio de 2010