domingo, 29 de marzo de 2009

Encuentro de líderes progresistas

Apostillas desde Chile

Caras. Hubo una fuerte presencia argentina en las dos jornadas que duró la cumbre, participando y escuchando los debates. Uno de ellos fue el titular de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Carlos “Chacho” Alvarez, ya repuesto del infarto que sufrió meses atrás. Chacho estuvo entre los que quedaron encantados con el discurso que dio el ex ministro de Bill Clinton, Roberto Reich. También participaron los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner, y el de San Juan, José Luis Gioja. Del socialista contaron que no se perdió ni un panel. También se vio al senador Daniel Filmus, al socialista K Oscar González y al titular del Partido Solidario, Carlos Heller. Como panelistas disertaron el director de Enarsa, Aldo Ferrer, y el especialista en pobreza Bernardo Kliksberg. También hubo varios representantes del Espacio Carta Abierta, como el filósofo Ricardo Forster o el analista Ricardo Rouvier, entre muchos otros argentinos en Viña.

Publicado por el diario Página/12 el 29 de marzo de 2009

viernes, 27 de marzo de 2009

Oscar González participa junto a CFK de Cumbre de Líderes Progresistas en Chile

El País

Cristina viaja a Viña del Mar con una agenda cargada

Va a la cumbre de "líderes progresistas", donde se reunirá con el vicepresidente de Obama, Joseph Biden, y el primer ministro británico, Gordon Brown. La crisis global se impone como tema central.

CLIC AQUI PARA ESCUCHAR EL AUDIO: “Esto muestra que la Argentina no es un país aislado”, afirmó el vicejefe de Gabinete, Oscar González. (Clarin.com)

Pasado el mediodía, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner partirá desde Buenos Aires hacia el balneario chileno de Viña del Mar, adonde viaja con una agenda cargada que además de su participación en la denominada Cumbre de Líderes Progresistas incluye reuniones con el vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, y el primer ministro británico, Gordon Brown.

El encuentro en Chile funcionará en parte como antesala de la Cumbre del G-20 que se hará la semana que viene en Gran Bretaña. Brown, Cristina y el brasileño Lula da Silva figuran entre los que estarán en las dos reuniones. Por peso propio, la crisis financiera se impondrá como tema central del encuentro de Viña.

En diálogo con Clarín, el vicejefe de Gabinete Oscar González (uno de los socialistas integrados al Gobierno y que acompañará a la presidenta en el viaje a Chile) sostuvo que la reunión deberá servir para que los "líderes progresistas" traten de alcanzar una postura común sobre como enfrentar el actual "tsunami financiero".

Más allá de su actuación en la cumbre, Cristina se reunirá esta misma tarde con Biden, en la que podría ser la puerta de un encuentro con Barack Obama, para el que desde la Casa Rosada insisten en que no tienen apuro. Después de la entrevista –en la que participará el asesor de Obama en temas de América latina, Dan Restrepo- la Presidenta asistirá a la cena organizada por la anfitriona Michelle Bachelet.

Mañana Cristina tendrá su segunda reunión bilateral de peso. A las 9, se verá con el británico Brown en un encuentro en el que el énfasis estará puesto en la Cumbre del G-20 pero en resultará casi inevitable la cuestión Malvinas, que mantiene en el freezer el vínculo entre los dos países.

La presidenta, además, volverá a encontrarse -sin moverse del Sheraton donde se hospeda- con Lula, Bachelet, el uruguayo Tabaré Vázquez y el español José Luis Rodríguez Zapatero.

Publicado por Clarin.com el viernes 27 de marzo de 2009

martes, 24 de marzo de 2009

El PS bonaerense en Plaza de Mayo

Oscar González en la Plaza de Mayo

"El mejor homenaje a las víctimas de la dictadura es defender al gobierno democrático"

Buenos Aires, 24 de marzo (Télam).- El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, afirmó hoy que "la mejor manera de homenajear a las víctimas de la dictadura es apoyar al gobierno nacional", al participar de la marcha a Plaza de Mayo para recordar el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

"Siempre el Partido Socialista estuvo aquí y más que nada en este momento", afirmó el dirigente del socialismo bonaerense.

En ese sentido, González expresó que apoyar al gobierno es "el mejor homenaje que podemos hacer a las víctimas de la dictadura en un momento en el que el gobierno popular es hostigado por gente que hostiga, corta rutas y busca el desabastecimiento".

"La mejor manera de apoyar a las víctimas de la dictadura es apoyar las medidas del gobierno popular", señaló González, quien encabezó la numerosa columna con banderas rojas, de la que participaron muchos jóvenes. (Télam).-

Ariel Basteiro:

"Sigue siendo imprescindible el ejercicio constante de la memoria y lucha por la verdad y la justicia"

El Secretario General del PS bonaerense, Ariel Basteiro, opinó hoy que "a pesar de los avances que hemos hecho como sociedad en estos últimos años todavía muchos de los responsables del genocidio siguen caminando libremente por las calles. Por esto la justicia debe comprometerse sin medias tintas en acelerar los juicios y trabajar para que las causas por violaciones a los derechos humanos tengan una resolución lo más pronto posible".

Publicado por la agencia TELAM el martes 24 de marzo de 2009

sábado, 21 de marzo de 2009

Opinión en Telam

Consejo Económico y Social: un mecanismo para fortalecer la gobernabilidad democrática

Por Oscar González (*)

Cuanta mayor incomprensión y crispación zarandea la vida social, con mayor razón se intuye la necesidad de articular modalidades de convivencia civilizada entre sectores y factores que, con intereses diferentes y aun antagónicos, tienden a tensar las contradicciones y dificultar la gobernabilidad democrática.

Hoy, con una crisis económica global, que comenzó en las finanzas pero ya está causando una destrucción masiva de fuerzas productivas en todo el mundo, la revalorización del rol del Estado conduce a considerarlo nuevamente como garante último del funcionamiento de la economía y la sociedad.

Si aquello sucede en el centro de los negocios mundiales, en la periferia -donde la revolución conservadora hizo del Estado mínimo un catecismo incuestionable- son numerosos los países que ponen en el centro de sus preocupaciones políticas la idea de que la economía es un asunto público de cuya adecuada regulación depende la vigencia de los derechos sociales, las condiciones de la gobernabilidad democrática y, en fin, el bienestar general de los pueblos.

En este marco, vuelve a ocupar un lugar relevante la planificación estratégica, ya no sólo como el conjunto de decisiones emanadas del gobierno de turno sino como la elaboración de políticas públicas y la determinación de objetivos a largo plazo con la participación de los actores sociales, económicos y políticos comprometidos en su logro.

De este modo, la iniciativa de crear el Consejo Económico y Social (CEyS) implica la decisión política de incorporar a nuestro dispositivo institucional democrático una experiencia que lleva décadas de vigencia en otros países y que aquí tiene antecedentes, tanto en propuestas legislativas (la más relevante se frustró en la reforma constitucional de 1994) como en iniciativas que, aunque más acotadas, apuntan en esa dirección, como el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que en 2004, por iniciativa del entonces presidente Néstor Kirchner, reactivó la paritaria nacional multisectorial para determinar el salario mínimo, algo que no ocurría desde 1992.

Se ha dicho que el CEyS, en un marco de crisis de las representaciones políticas y de debilitamiento general de la condición de ciudadanía, es un instrumento complementario de las instituciones democráticas al abrir canales de participación de las distintas expresiones de la sociedad civil, a la vez que establece un ámbito indispensable de procesamiento de los conflictos y de elaboración de consensos alrededor de políticas públicas.

A ello cabría añadir el imperativo que surge de los efectos de la crisis: la retracción mundial de la producción y el consumo repercute gravemente en nuestros países, lo que en el caso argentino requirió de un conjunto de medidas de estímulo a la inversión y de preservación de fuentes de trabajo algunas de las cuales ya se dispusieron y otras llegarán en su momento.

Pero estas políticas anticíclicas requieren de una inteligencia común respecto de lo que está en riesgo: no el margen de rentabilidad de tal o cual sector, no las ventajas o desventajas sectoriales ni, mucho menos, el momento electoral, sino la posibilidad y la necesidad de que esta crisis sirva para acordar políticas de Estado cuya centralidad debe ser, incuestionablemente, aún en condiciones económicas adversas, la solidaridad social.

El CEyS no es un organismo para discutir precios y salarios ni la situación particular de tal o cual empresa. Una representación amplia en su seno, con las entidades empresarias de la industria, los servicios y agropecuarias, las centrales de trabajadores, la comunidad científica y tecnológica, las organizaciones sociales de protección ambiental y desarrollo sustentable, las cooperativas y demás formas de economía social solidaria, además del Estado representado por el Ejecutivo y el Congreso, con cuadros técnicos y políticos de excelencia, generan las condiciones para debatir y acordar las prioridades de inversión en la producción de bienes materiales y simbólicos.

Ya hemos sufrido largamente el famoso Estado subsidiario, que en realidad escondía un Estado pro mercado, a cuyo arbitrio quedaba el devenir de la economía nacional, con resultados devastadores en términos de desigualdad social.

Sería ingenuo pensar que el CDyS será un escenario sin conflictos, excluyente de las contradicciones que devienen de la vida social misma.

Pero la pluralidad de su composición, que atenúa las tremendas asimetrías de poder, y la naturaleza convivencial de sus fines servirán a la comprensión colectiva de que es preciso subordinar los intereses sectoriales inmediatos a un proyecto compartido de crecimiento económico y desarrollo social.

(*) Ex diputado nacional de Partido Socialista (PS) y secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete nacional.

Publicado por agencia TELAM el sábado 21 de marzo de 2009

jueves, 19 de marzo de 2009

Sobre el adelanto de las elecciones

En una situación extraordinaria se trata de una medida justa

El análisis de Oscar González*

Hace muy pocos años, cuando gobernaba Carlos Menem y estaban en plena aplicación las despiadadas reformas de los 90, el establishment financiero solía dejar trascender en los medios la inquietud que, según ellos, causaba en “los mercados” la alta frecuencia de elecciones en la Argentina. En el fondo, esos comentarios sugerían alejar la política de la economía, esto es que la libertad de elegir no perturbe la marcha de los negocios, ya que ese ejercicio democrático podría traer cambios no deseados por los famosos mercados. Cabe agregar que, en aquel tiempo, el Ejecutivo había convertido al Congreso en una escribanía.
La coyuntura económica nacional es ahora por completo diferente. Hay un gobierno que ha dado un giro decisivo y fundamental en cuanto a quiénes son los destinatarios de los cambios económicos y sociales, con una clara orientación hacia una progresiva reparación de las desigualdades sociales y con el nítido objetivo de democratizar la economía y la sociedad.
Hoy la debacle del capitalismo global destruye empleo y producción en los países más poderosos, mientras que en países emergentes como el nuestro, que han logrado un importante grado de desacople financiero, los efectos de la crisis tienen menor gravedad, pero la globalización de los mercados involucra de todos modos nuestras economías, afectadas por el descenso del consumo mundial, que golpea también a nuestros socios del mercado regional.
A ello se agrega una situación particular: la feroz disputa por el ingreso y la virtual colonización de algunas fuerzas de la oposición por parte de una privilegiada fracción del poder económico financiero vinculado a la producción agropecuaria. Así, el largo conflicto por la renta agropecuaria adquirió un nivel de violencia simbólica y real que perturbó profundamente al país y generó un clima enrarecido y cargado de tensiones cuyo vértice es un único reclamo: la eliminación de las retenciones a las exportaciones de granos, transformado en el programa común de quienes, ya sea por una cerrada defensa de una rentabilidad extraordinaria e injusta o por mero oportunismo político, quieren un cambio regresivo del rumbo económico, social y político.
En este marco, el proyecto de adelantamiento de las elecciones es, en una situación extraordinaria, una medida justa y necesaria que despejará el horizonte político, mejorando las condiciones para concentrar los esfuerzos y la energía en las políticas públicas destinadas a proteger al país y su gente de los devastadores efectos de la crisis económica global.
No se trata, pues, de una decisión arbitraria, sino de una propuesta del Ejecutivo al Congreso, lo que permite seguir avanzando en el mejoramiento de la calidad institucional, que es uno de los puntos centrales de la gestión de Cristina Fernández.

* Dirigente socialista. Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete

Publicada por el diario BAE el 19 de marzo de 2009

martes, 17 de marzo de 2009

Elecciones: la ley llegó al Congreso

Oscar González

El Secretario de Relaciones Parlamentarias aseguró que "es un ejercicio de cordura y responsabilidad" el adelantamiento de las elecciones y que "la decisión de llevar al Congreso la aprobación permite respetar todos los plazos de la ley vigente y le da al procedimiento plena transparencia".

Publicado en diario BAE, pág. 2, el martes 17 de marzo de 2009



domingo, 15 de marzo de 2009

Sólo deben jugar las fuerzas políticas

Oscar González, sobre las legislativas: "El Congreso aprobará la nueva fecha"

El vicejefe de Gabinete consideró hoy que el adelantamiento de los comicios para el 28 de junio “es un ejercicio de cordura y responsabilidad”. El funcionario y dirigente socialista afirmó además que la nueva fecha “transparenta un proceso electoral donde sólo deben jugar las fuerzas políticas".

El vicejefe de Gabinete, Oscar González, auguró hoy que "el Congreso aprobará la nueva fecha" de las elecciones legislativas nacionales porque "es sensata" y sostuvo que la medida impulsada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "transparenta un proceso electoral donde sólo deben jugar las fuerzas políticas".

A través de un comunicado, González aseguró que "es un ejercicio de cordura y responsabilidad" el adelantamiento del acto electoral de este año, y que "la decisión de llevar al Congreso la aprobación de una fecha prudente como el 28 de junio permite respetar todos los plazos de la ley vigente y le da al procedimiento plena transparencia".

"El Congreso aprobará la nueva fecha porque es sensata y además transparenta un proceso electoral donde sólo deben jugar las fuerzas políticas", entendió el funcionario y dirigente socialista.

A su vez desestimó las críticas porque "en medio de los preparativos que día a día hay que tomar para acotar los embates de una crisis que sigue amenazando el horizonte nacional, no parece razonable que el Ejecutivo mire para otro lado".

Para González, la decisión también obedece a que "alguna que otra corporación de intereses puede jugar sus fichas con insensatez, apostando a enmarañar el proceso eleccionario cuando las únicas que deben pugnar por el veredicto popular son las fuerzas políticas".

"Con esta propuesta -continuó el dirigente- el Poder Ejecutivo le asegura a la sociedad un tiempo más que razonable para analizar las diversas propuestas electorales, le habilita a la dirigencia política un plazo sensato para hacer sus campañas y le ahorra al erario mucho dinero por unificación de comicios en varios distritos".

Publicado por la agencia Telam el domingo 15 de marzo de 2009

jueves, 12 de marzo de 2009

Encuentro de líderes progresistas

Apostillas desde Chile

Caras. Hubo una fuerte presencia argentina en las dos jornadas que duró la cumbre, participando y escuchando los debates. Uno de ellos fue el titular de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Carlos “Chacho” Alvarez, ya repuesto del infarto que sufrió meses atrás. Chacho estuvo entre los que quedaron encantados con el discurso que dio el ex ministro de Bill Clinton, Roberto Reich. También participaron los gobernadores de Santa Fe, Hermes Binner, y el de San Juan, José Luis Gioja. Del socialista contaron que no se perdió ni un panel. También se vio al senador Daniel Filmus, al socialista K Oscar González y al titular del Partido Solidario, Carlos Heller. Como panelistas disertaron el director de Enarsa, Aldo Ferrer, y el especialista en pobreza Bernardo Kliksberg. También hubo varios representantes del Espacio Carta Abierta, como el filósofo Ricardo Forster o el analista Ricardo Rouvier, entre muchos otros argentinos en Viña.

Publicado por el diario Página 12 el 29 de marzo de 2009

lunes, 9 de marzo de 2009

Día internacional de la mujer

ALMIRANTE BROWN

Basteiro y González, con las mujeres

El secretario general del Partido Socialista (PS) bonaerense, Ariel Basteiro, junto al secretario de acción política del socialismo de la provincia, Oscar González, participaron de un festival organiza - do por el socialismo de Almirante Brown en el barrio Don Orione de esa localidad para celebrar el Día Internacional de la Mujer, acto en el que entregaron claveles a las mujeres presentes-junto a los militantes locales.

Basteiro, diputado nacional, y González, secretario de Relaciones Parlamentarias del Gobierno nacional, brindaron su respaldo a los militantes de Almirante Brown que forman parte del gobierno local del intendente Darío Giustozzi (FPV), entre ellos el profesor Gonzalo Bóveda -organizador del acto- y María Teresa Rodríguez, quienes hablaron durante el acto y destacaron la presencia de los referentes nacionales del PS, así como la importancia de las mujeres socialistas, en la historia de los derechos civiles y de género.

Por su parte, previo a que tocaran las bandas musicales y ante unas cuatrocientas personas, Basteiro destacó las figuras de Eva Perón y de Alicia Moreau de Justo, al tiempo que González dijo que para la presidenta Cristina Fernández "la equidad de género es una política pública" y destacó la presencia de la socialista Alicia Moreau como una de las figuras destacas del recientemente inaugurado Salón de la Mujer de la Casa de Gobierno.

Publicado en el diario BAE, pág. 12, el lunes 9 de marzo de 2009

sábado, 7 de marzo de 2009

Secuelas del conflicto por las retenciones

Nuevos sujetos, viejos predicados

Por Oscar R. González*

El declinante conflicto que nació por las retenciones se va esfumando pero aun en esta fase terminal sigue dando motivos para el asombro. Ahora la Mesa de Enlace, que representa supuestamente al campo -a todo el campo, dicen-, acuerda con el gobierno una serie de medidas destinadas a mejorar la situación de los productores de carne, leche, trigo y de las economías regionales. Pero el compromiso –trabajoso, meritorio- amenaza con profundizar las diferencias al interior de las corporaciones agropecuarias -entre sí y con sus bases-, y acentúa las divergencias entre las fracciones políticas opositoras que se desviven por servir al interés ruralista en el Congreso. Así, la brusca visibilidad de las discordias intestinas de la Mesa de Enlace se reflejan a lo Pavlov en las bancadas de la oposición, revelando hasta qué punto ésta carece de un proyecto propio y solo puede atar su destino a las consignas de aquel sector.

De las dos coaliciones opositoras en ciernes -una que alinea a figuras emergentes del duhaldismo y el menemismo y otra a la Coalición Cívica y fragmentos de la UCR y el aparato del PS-, fue ésta última la más desairada con el acta acuerdo firmada por la Mesa de Enlace y el Ejecutivo, y sus dirigentes, que habían apostado a que el conflicto escalara hasta la cima, sólo atinaron a oponerse invocando el supuesto descontento de unas “bases”, que estarían al borde de la rebelión misma. Curioso contrasentido ya que los productores rurales que están en peor situación se lo deben al bloqueo de la Resolución 125 -que contemplaba la segmentación de las retenciones según el volumen de producción, lo mismo que ahora pide la CC y la UCR-- y a las trabas que impidieron avanzar con las propuestas del Ejecutivo en materia de arrendamientos rurales y subsidios, que la Mesa de Enlace acepta discutir recién ahora.

Vale recordar que cuando asumió el presidente Néstor Kirchner en 2003, con poco más del 22 por ciento de los votos, tenía ante sí una deuda pública colosal, una profunda crisis de las representaciones políticas y el acoso despiadado al país por parte del establishment financiero internacional. Contaba, eso si, con el descrédito generalizado de las reformas de mercado aplicadas en los `90 que dejaron un país devastado, y con un bloque de poder libanizado que había sido la base del menemismo. Los grandes grupos económicos, que hicieron su agosto con las privatizaciones, la desregulación y la apertura de la economía, vivieron aquel fin de fiesta como un duelo: su programa histórico necesitaba de una recomposición de las expresiones políticas que pudieran representarlos en un país que había dejado atrás los golpes militares.


Pero el rechazo a la Resolución 125 abrió un proceso de unificación hasta entonces inimaginable, en el que convergieron todos los rencores, coyunturales e históricos, políticos y económicos: Sucede cuando la oposición política, hasta entonces desperdigada, acaba por encontrar para si un novedoso sujeto social, a falta de otro mejor, en la Mesa de Enlace. La prensa monopólica le da entidad a esa unión transitoria de intereses.

Que los partidos políticos, ya sea por su origen y devenir o por decisión de sus dirigentes, representen a determinados sectores sociales y económicos no sólo es natural y legítimo sino, además, legitimante. No lo es menos la formación de coaliciones, más aún en un contexto de debilidad de las representaciones partidarias tradicionales.

Lo inquietante, en cambio, es que tal decisión lleve a ahogar el debate sobre políticas públicas, de Estado, que trascienden gobiernos y partidos. Porque el conflicto de fondo no es sobre retenciones o acerca de porcentajes u otras decisiones coyunturales, sino sobre el derecho y el deber del Estado de regular el mercado y garantizar consiguientemente los derechos sociales básicos para toda la población.

El debate, entonces, requiere de otro marco, donde el conflicto, por áspero que fuere, no conlleve la voluntad de minar la gobernabilidad democrática a cualquier precio. Hoy esa gobernabilidad no está en peligro en modo alguno, pero muchos dirigentes, incluso algunos que provienen de partidos de tradición popular, se están convirtiendo en rehenes de la derecha, quizás sin darse cuenta que de ese modo están también comprometiendo a futuro la autonomía de la política y del Estado frente a los grandes grupos de poder y de presión.

* Dirigente Socialista. Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete.

Publicado por la agencia de noticias TELAM el 7 de marzo de 2009

martes, 3 de marzo de 2009

Posición socialista

Cuestionan el pensamiento socialista del gobernador

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, calificó ayer la actitud del gobernador Hermes Binner como "incomprensible", al señalar que "es totalmente inconsecuente con la práctica y el pensamiento socialista tratar de favorecer a los sectores de capital concentrado y no esforzarse en función de los sectores más desprotegidos".

González dijo que la política de Binner "no se compadece con la perspectiva socialista" al referirse al hecho de "pedirle a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que saque las retenciones".

Para el funcionario, "las retenciones son la legítima forma que tiene el Estado de hacerse de un presupuesto necesario para abordar el desafío de desarrollar el país, preservar el empleo y hacer inversiones productivas".

"Dejar al Estado sin esos ingresos es dejarlo al desamparo", respondió el funcionario, y recordó que "nos costó mucho la política del Estado mínimo de (el ex presidente Carlos) Menem y compañía en los 90".

Activo y presente

González hizo hincapié en que "ahora queremos un Estado activo, presente, y para ello tiene que poseer los medios para desplegar la inversión social y la productiva".

En ese sentido, indicó que "hace falta que los sectores que más tienen paguen sus obligaciones, en particular los derechos de exportación", y aclaró que las retenciones "no son una expropiación o un saqueo sino el legítimo ejercicio del derecho de socializar las ganancias, porque cuando hablamos de socializar las pérdidas ya sabemos que el sector popular es el que paga".

González, junto con el diputado Ariel Basteiro, fueron expulsados recientemente de las filas del Partido Socialista, que conduce el senador santafesino Rubén Giustiniani. Ambos representan al denominado socialismo K.

Publicado por el diario La Capital de Rosario el martes 3 de marzo de 2009

Oscar González: “Aplaudo las medidas de protección del empleo”

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, el socialista Oscar González, defendió ayer las medidas del Gobierno nacional “para la protección del empleo”, además de las vinculadas a “la defensa del mercado nacional y el fortalecimiento de la demanda en general”.
González, entrevistado por Télam, se refirió asimismo a la reunión que los 15 integrantes de la Junta Ejecutiva del socialismo bonaerense tuvieron con el presidente del PJ, Néstor Kirchner, “para someter a una revisión el desarrollo y la evolución de la situación política general, el impacto de la crisis económica en términos de la eventualidad de que cause alguna repercusión en la Argentina”, dijo a Télam.

Publicado por el diario El Argentino, pag. 2, el martes 3 de marzo de 2009


Torquemada y los prestanombres

El lado salvaje del socialismo

La expulsión de los dirigentes del PS bonaerense expone la disputa por el alineamiento nacional de esa fuerza.

Por Oscar R. González*

Una secta pequeña y regimentada, cuyos orígenes y prácticas políticas están muy lejos de las tradiciones del socialismo –movimiento de izquierda, democrático, librepensador–, se arroga la facultad de expulsarme del partido a cuya militancia me incorporé el 24 de junio de 1963, es decir hace 45 años.

Ariel Basteiro, destacado militante de décadas, también fue ejecutado sumariamente. Jorge Rivas no fue alcanzado por la ira oficialista por razones conocidas. Un grupo de prestanombres de la gavilla oficialista, actuando como “comisión de ética” nos acusa falazmente de que ambos “incitamos a la violencia” durante el frustrado congreso partidario llamado para sumar al partido al frenesí opositor de la derecha sojera donde se negaron a acreditar a los delegados bonaerenses.

Todas las probanzas acercadas al proceso nos favorecen y muchas de ellas –la totalidad en mi caso– no fueron aceptadas por este supuesto tribunal. Sostienen que acepté colaborar con el gobierno sin autorización de la conducción partidaria, simulando ignorar que un impecable con- greso del socialismo bonaerense –400 delegados– aprobó por virtual unanimidad una política de alianzas que encierra su obvio correlato: apoyar al gobierno al que se respaldó electoralmente.

Antes de proceder a las expulsiones –que aun ficticio es un proceso que lleva su tiempo– se apuraron a intervenir el socialismo bonaerense: frente a la derrota política aplican la violencia burocrática del aparato.

Las excusas, se sabe, solo tienen por objeto encubrir las razones verdaderas. En este caso, la verdad es que los socialistas de la provincia de Buenos Aires resultamos un escollo infranqueable para que cumplan su precepto de llevar al socialismo al lugar de la oposición crispada, irracional y pendenciera. Lo que muestra sin ir más lejos la lastimosa foto tomada el miércoles pasado en el Senado, en la que un sedicente senador socialista mira a la cámara flanqueado por la cúpula de las corporaciones del capital agrario y las expresiones más conservadoras de la oposición política.

Frente a estos llamados socialistas que comparten los arrebatos de los que extorsionan al gobierno y a la sociedad reteniendo granos, copando bancos y merodeando rutas, muchos socialistas verdaderos –y no sólo los bonaerenses– ratificamos nuestra decisión de respaldar desde una posición de autonomía al gobierno de la presidenta Cristina Fernandez , al que consideramos –y cualquiera lo sabe– el más avanzado de las ultimas décadas.

Ligados a una tradición política de cambio social en libertad, los socialistas entendemos que aun queda mucho por hacer y el sentido de nuestra contribución –propositiva, constructiva– va precisamente en ese sentido: para cumplir esas tareas pendientes y conquistar las demandas todavía insatisfechas es que muchos socialistas colaboramos con la administración publica, provincial y en muchos municipios.

Nosotros, los intervenidos, los expulsados, creemos que el Partido Socialista tiene que estar en la primera fila de las fuerzas progresistas que ponen el cuerpo a favor de las políticas públicas destinadas a reconstruir el Estado, a proteger el salario, a defender la producción y el empleo, a alinearnos con los procesos populares de otros países hermanos de América Latina.

Nuestra participación en la gestión de gobierno es coherente con los objetivos largamente perseguidos por el socialismo, que no puede ignorar lo que se ha logrado en los últimos seis años, ni lo que se persigue con esfuerzo en medio del asedio de grupos poderosos de adentro y de afuera que no quieren un Estado activo y solidario.

No tenemos miedo a ningún debate político. Al contrario, lo reclamamos. Los que le temen son aquellos que prefieren amotinarse contra el cambio y extraviarse en la lucha política de la mano de la derecha, refugiándose en la misma retórica de los sectores del privilegio y desatendiendo hasta las formas más elementales del compromiso socialista. Para ellos Juan B. Justo, Alicia Moreau, Alfredo Palacios, Manuel Ugarte y Alfredo Bravo no dicen nada.

Quizás porque los tres últimos fueron también y a su tiempo expulsados por obra de la intolerancia y ya nadie recuerda a los verdugos.

* Ex secretario general del PS. Ex diputado nacional Sec. de Acción Política del Socialismo Bonaerense.

Publicado por el diario El Argentino, pag. 12, el martes 3 de marzo de 2009



lunes, 2 de marzo de 2009

Telam entrevista a Oscar González

El lugar del partido socialista

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, el socialista Oscar González, defendió hoy las medidas del Gobierno nacional "para la protección del empleo", además de las vinculadas a "la defensa del mercado nacional y el fortalecimiento de la demanda en general".

González, entrevistado por Télam, se refirió asimismo a la reunión que los 15 integrantes de la Junta Ejecutiva del socialismo bonaerense tuvo con el presidente del PJ, Néstor Kirchner, "para someter a una revisión el desarrollo y la evolución de la situación política general y el impacto de la crisis económica en términos de la eventualidad de que cause alguna repercusión en la Argentina", dijo a Télam.

"Kirchner aprovechó para hacer una larga exposición, que tuvo un muy alto nivel, porque hizo una descripción pormenorizada de los condicionamientos que encontró él mismo al llegar a la presidencia", reflejó González, y agregó que "marcó los avances desarrollados en esta gestión y los nuevos desafíos que encontró la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en esta segunda etapa de este modelo, al que calificó de neodesarrollista".

En otro tramo de la charla, el viernes, con Kirchner, González destacó que "desde el PJ y FPV se va profundizar una construcción política de la naturaleza plural" y amplió que "hablamos del tipo de partido que necesita la Argentina y reivindicó la presencia creciente de la juventud".

En ese sentido dijo que "tenemos que trabajar por ese segmento de la población, entendiendo las limitaciones que presentan esas generaciones en relación a la actividad política", y celebró que "la nueva generación de entre 40 y 55 años, como la que tiene, desarrolle un papel esencial en esta etapa".

Kirchner les contó además "la legislación pendiente y las demandas que el poder Ejecutivo realizará este año en materia legislativa, particularmente en la sanción de leyes para perfeccionar el modelo productivo en el cual estamos insertos como país".


González expresó que desde su sector partidario "vamos a seguir contribuyendo constructivamente, desde una oposición independiente, con el gobierno", y en ese marco indicó que "vamos a respaldarlo en su itinerario político por toda la provincia de Buenos Aires que ya comenzó por distintas municipalidades".

El funcionario señaló que "la Concertación Plural no estuvo ajena a la conversación, teniendo en cuenta que es un año electoral", pero aclaró que Kirchner "manifestó que era prematuro plantear en ese momento la personalización de candidaturas".


Por otra parte mostró "cierta decepción" por su expulsión del partido Socialista, junto al diputado Ariel Basteiro, y fustigó "a quienes aplican de esta manera intolerante una supuesta disciplina partidaria".

La medida "no me impacta desde el punto de vista político, ético o emocional, porque la identidad socialista va más allá de la pertenencia no a un ritual partidario y ha sido una gran demostración de intolerancia".

Aclaró que "ni Basteiro ni yo vamos a dejar de ser socialistas" y recordó que "en cambio el senador (Rubén) Giustiniani se abrazó bajo la cúpula del Congreso con los representantes del los sectores del gran capital agrario, de los que cortan los caminos, toman los bancos o retienen la producción, los que hostigan al gobierno y presionan a la gente con la amenaza del desabastecimiento".

"Nosotros pertenecemos a una tradición, desde donde la discusión surge la luz de la contraposición de ideas, porque venimos del socialismo de Juan B. Justo, Alicia Moreau de Justo, Alfredo Palacios, Alfredo Bravo; mientras que ellos vienen de la trastienda de los centros de estudiantes donde manejan muy bien como conseguir una la moneda con la impresión de los apuntes universitarios", completó.

Y no descartó acciones legales "porque vamos apelar a la justicia en el momento adecuado, ya que el PS está manejado por una pequeña secta, un pequeño grupo muy activo que ha logrado controlar una sigla".

Según González, Giustiniani "puso al partido en un lugar donde no debe estar, junto a Elisa Carrió y Gerardo Morales, y el socialismo tiene que estar en una posición abierta a los cambios sociales, cerca de los sectores populares, a favor de las demandas de la gente que sufre".

Agregó que "nos sentimos muy cómodos con aquellos radicales que integran la Concertación Plural o con los peronistas que tienen la misma percepción, porque la construcción no depende de la validez de un sello partidario".

Por último vio bien la conformación de un grupo de centroderecha para las próximas elecciones "porque en las democracias modernas la derecha tiene que organizarse", y añadió que "es bueno que la derecha en la Argentina ya no sea el partido militar y quienes tienen que dar la cara la den".

"Son sectores que defienden los sectores privilegiados de la sociedad, la ganancia, el capital financiera, la especulación, las agrofinanzas", concluyó.

Publicado por la agencia Telam el 2 de marzo de 2009