lunes, 22 de diciembre de 2008

El parlamento nacional, bueno pero perfectible

Merece destacarse el rol relevante del Congreso, que aún puede mejorar

Por Oscar González *

A mitad de año, cuando el prolongado conflicto con los rentistas agrarios que rechazaban la Resolución 125 sobre retenciones móviles a la exportación de soja parecía haber llegado a un punto muerto, y la presidenta Cristina Fernández decidió remitir la medida al Congreso de la Nación para su tratamiento, el Poder Legislativo recuperó un rol relevante en la vida institucional del país.

El gesto del Gobierno, si bien colisionó con la grave situación política creada por la inobservancia cívica del vicepresidente no positivo, significó sin embargo un salto de calidad en el proceso de toma de decisiones. Así, la asonada de los ruralistas del privilegio y sus esfuerzos por instalar un clima destituyente, como lo definieron con precisión los intelectuales del colectivo Carta Abierta, tuvieron el paradójico efecto de que la división de poderes que establece la Constitución se revitalizara.

En el tratamiento del proyecto que incluía las retenciones móviles, la bancada mayoritaria se abrió a una práctica edificante que había caído en relativo desuso: la de negociar con sus aliados más o menos cercanos y aun con opositores por momentos encarnizados, modificaciones al texto enviado por el Poder Ejecutivo. La búsqueda de acuerdos, tanto como la flexibilidad para aceptar reparos, condujo al éxito en Diputados, aunque no fue suficiente, como se sabe, en el Senado.

No obstante aquella frustración, el Gobierno siguió privilegiando el debate parlamentario y en dos casos emblemáticos por lo que implican en cuanto al modelo económico sostenido por el Ejecutivo –la recuperación de Aerolíneas Argentinas y la eliminación de la jubilación privada que sólo beneficiaba a las Afjp– ese procedimiento permitió la construcción de convergencias puntuales expresadas en cómodas mayorías. En otras palabras, un mecanismo genuino y típico de aceitados regímenes políticos a los que la oposición local no se atrevería a exigirles mayor calidad institucional.

La crisis internacional, primero financiera y después económica, que estalló en el corazón del sistema capitalista, y la consiguiente conveniencia de adoptar con rapidez medidas protectoras para la economía nacional no apartaron a la Presidenta de la decisión de someter sus iniciativas al libre debate de las cámaras. Así, aun en la premura, el Ejecutivo no eludió someter el conjunto de iniciativas conocido como paquete anticrisis al itinerario parlamentario, y obtuvo no sólo un apoyo mayoritario en varios de sus componentes, sino incluso algunas unanimidades que parecieran prefigurar cierta madurez del sistema político.

Pero más allá del rumbo en el que persevera el Gobierno nacional, convencido de que el Congreso debe desempeñar en plenitud su condición de ámbito privilegiado para la resolución democrática de los grandes debates, es visible la carencia de una oposición generadora de proyectos alternativos, iniciativas que la democracia no desdeñaría porque de la intersección de opciones diversas surgen muchas veces determinaciones superadoras.

Una oposición que carece de variantes. Esta falta de variantes quizá se deba a que en la secuencia que va desde la caída de la convertibilidad y el fracaso del Consenso de Washington hasta la debacle del capitalismo global la derecha local perdió buena parte de su bagaje argumental y, salvo los economistas a sueldo de los centros financieros, ya nadie se atreve a defender abiertamente el catálogo de reformas de mercado hegemónico durante los ’90. Un discurso que reivindicara la prescindencia del Estado no ganaría un solo adepto por fuera del establishment.

Devaluado su recetario económico, la derecha se arremolina en torno de otras banderas que agita ocasionalmente, cuando los medios de comunicación–más opositores que críticos– lo consignan en su agenda. De entre ellas, la más socorrida es la de la inseguridad, apoyada en la pulsión del miedo y que siempre redunda en el facilismo de debatir aisladamente de todo contexto la imputabilidad penal de los menores o temas igualmente inconexos.

Otras veces, mientras descalifica –a veces con palabras agraviantes– a las autoridades mandatadas por la soberanía popular, alguna oposición argumenta la falta de diálogo e inclusive la intolerancia oficial. Poco parece importar que, en realidad, tales atributos hayan acompañado durante todo el año que termina a las más conspicuas expresiones de la propia derecha, incluso en el discurso parlamentario, repleto de injurias, acusaciones altisonantes y afirmaciones temerarias.

El resultado es paradojal: la impotencia de la oposición para ofrecer alternativas creíbles y su actitud usualmente obstruccionista –ya que, salvo excepciones, no aporta a la síntesis superadora–, debilita al afianzamiento del Congreso como la arena en la que confrontan y se elaboran las mejores normas que delinean el curso de las políticas públicas.

A pesar de ello, parece difícil encontrar otro período en la historia reciente en el que el Parlamento se haya convertido en un protagonista tan importante de la vida nacional como durante el año que concluye. Aunque para algunos sea modesto, es un dato relevante que merece destacarse y nos compromete a todos a seguir trabajando en el perfeccionamiento de las instituciones de la república democrática.

*Dirigente del PS- Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete.

Publicado por El Argentino el lunes 22 de diciembre de 2008

domingo, 21 de diciembre de 2008

25 años de democracia

Entrevista a Oscar González

“Resolver la brecha social es una tarea pendiente”

El secretario de Relaciones Parlamentarios de la jefatura de Gabinete, Oscar González, dijo que el balance desde 2003 "es positivo". "Creo, de todos modos, que el balance del período, la estabilidad política, la recuperación en torno del ejercicio de la soberanía popular, siempre debe ser tomado de una manera positiva", admitió

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, dijo que la tarea pendiente de la democracia es resolver "la brecha social".

Al realizar un balance de los 25 años de democracia en la Argentina, González puntualizó que "si hay una tarea pendiente es la de reducir la brecha social de la desigualdad".

Durante una entrevista con Télam, el funcionario oficial observó que "el Gobierno nacional, que es continuidad del iniciado en 2003, está intentando resolver las cuestiones relacionadas con reducir la desigualdad social".

"Creo, de todos modos, que el balance del período, la estabilidad política, la recuperación en torno del ejercicio de la soberanía popular, siempre debe ser tomado de una manera positiva", admitió el dirigente socialista.

Luego agregó que "reivindicar la democracia de los últimos años es reivindicar el valor de la política como instrumento, como herramienta, para la resolución de los conflictos que agitan a la sociedad".

"En el balance de los 25 años se puede decir que se garantizó la continuidad institucional, se preservó el estado de derecho, se reivindicó la centralidad de la política".

González reconoció que el camino emprendido por el Gobierno presenta obstáculos, algunos de gran tamaño como la resistencia encontrada por el oficialismo en torno a la política agraria.

"Es un camino dificultoso, no sólo por la naturaleza, que es por la redistribución de la riqueza, mecanismo resistido por el sector concentrado de la economía", explicó.

"El capítulo de la llamada lucha del campo es la prueba palpable de la resistencia de los sectores favorecidos de la economía concentrada", indicó.

El hombre del socialismo, lanzó una crítica a los sectores opositores a los que calificó de "hipócritas", por estar "aferrados a un republicanismo ritual y formal".

Las declaraciones de González concluyeron con que "estos 25 años que comenzaron en 1983 tienen que servir para la obtención de la democracia real, es decir, la democracia con igualdad".

Publicado por la agencia TELAM el domingo 21 de diciembre de 2008

jueves, 18 de diciembre de 2008

Debate

El lugar de la izquierda democrática

Por Oscar R. González *

Un indio, un tornero, un cura, dos mujeres y un militar mulato y socialista se han convertido en un quebradero de cabeza para muchos analistas y algunos politólogos que sufren de vértigo al advertir la drástica reconfiguración del mapa político sudamericano, un fenómeno que genera una ola de cavilaciones para encuadrar administraciones tan diversas como las de Bolivia, Brasil, Paraguay, Chile, Argentina, Venezuela, Ecuador, Uruguay y otros países del subcontinente.

Es que, con distintos estilos y matices, esos gobiernos comulgan tanto en su alejamiento del fundamentalismo de mercado de los ’90 como en la decisión de confluir regionalmente, un proceso apenas iniciado pero que ya ha dado frutos importantes: preservar la institucionalidad en Bolivia, acercar posiciones entre La Paz y Santiago, encauzar el conflicto tras la irrupción colombiana en territorio ecuatoriano.

Esos logros, sin embargo, no alcanzan para evitar que, desde un lugar de supuesto saber, se invoquen ciertas categorías canónicas de la ciencia política convencional –populismo, progresismo, socialdemocracia– en un intento de simplificar esa inédita y rica realidad. Y, para peor, con clara intencionalidad política, sectores del poder global inoculan la idea de que al sur del río Bravo conviven una izquierda razonable y sensata –en la que militarían Chile, Brasil y Uruguay– con otra perdularia y extrema, en la que estarían Bolivia y Venezuela, quizás Ecuador y, para algunos audaces, hasta la propia Argentina.

Según esta interpretación, la izquierda moderada preserva la seguridad jurídica, en tanto que la otra, imprevisible y transgresora, ahuyenta a inversores y resigna aliados poderosos. Aparece entonces la definición de populista, entendiéndose como lo opuesto a institucionalista. Ese razonamiento conduce a considerar que la legitimidad de la izquierda buena, hija de las mediaciones políticas tradicionales, es mayor que la del populismo –la izquierda mala– que, aquejado por el caudillismo, debilitaría el sistema político.

Ocurre que varios de los gobiernos populares y progresistas de América latina se gestaron en procesos históricos protagonizados por colectivos muy diversos –de indígenas, campesinos, mujeres, religiosos– que son, a la vez que fuente de legitimidad, órganos de control popular de sus gestiones. Esta complejidad de representaciones directas que se entrelazan con el sistema político formal resulta inquietante para quienes están más interesados en la condena anticipada que en la comprensión de esos procesos políticos peculiares de resistencia a las dictaduras y de recuperación de la democracia en contextos económicos sumamente difíciles, signados por la deuda y la crisis.

En la Argentina de hoy, con un paisaje de representaciones partidarias fragmentadas, el variado arco de la oposición –el centro y la derecha– basa centralmente su estrategia de acumulación política en el mero rechazo a las iniciativas del Gobierno, incluso antes de conocer su diseño definitivo, lo que esteriliza cualquier capacidad de constituirse en alternativa.

De ese modo, la más importante divisoria del escenario político se trazó a partir de las sucesivas iniciativas del gobierno de Néstor Kirchner, primero, y del de Cristina Fernández, ahora, medidas que recuperan la centralidad de la política y el rol estatal y que, por ende, tensaron las relaciones con sectores del establishment afectados no sólo en sus intereses de mercado –como las AFJP– sino también en otros aspectos: la sorda resistencia a la renovación de la Corte Suprema y al juzgamiento de los crímenes del terrorismo estatal son un ejemplo de ello.

En este contexto, la heterogénea corriente social y política progresista, popular y democrática que conforma la izquierda argentina contiene desde agrupamientos que acompañan las iniciativas oficiales cuyos objetivos comparten aun cuando provengan de una administración que no sienten como propia, hasta sectores que ejercen una crítica ritual: la que surge de confrontar las realidades cotidianas con la letra muerta de programas imaginarios.

El verdadero desafío de la izquierda está en su capacidad para aportar al despliegue de una perspectiva política y social que la excede, pero que a la vez es condición necesaria de su propio desarrollo. En recientes debates parlamentarios –la recuperación de Aerolíneas Argentinas, el restablecimiento del sistema provisional solidario–, una visión compartida que privilegia las políticas públicas progresistas logró coincidencias superadoras entre el progresismo oficialista y el opositor.

Consolidar una izquierda democrática plural que no abandone sus respectivas tradiciones –tanto la socialista como la nacional-popular del peronismo, u otras– aparece ahora no sólo como una oportunidad sino también como un desafío frente a las consecuencias de la crisis del capitalismo globalizado y es un instrumento apto y necesario para fortalecer un gobierno progresista y para garantizar la profundización de un proyecto aún inconcluso de crecimiento con inclusión social y autonomía nacional.

* Dirigente socialista, secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete.

Publicado por el diario Pagina 12 el jueves 18 de diciembre de 2008

Aerolíneas Argentinas

González: "Aerolíneas es un bien inescindible de soberanía"

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la jefatura de Gabinete, Oscar González, dijo hoy que los argentinos debemos "sentirnos muy felices" de haber recuperado a las compañías Aerolíneas Argentinas y Austral por considerarlas "un bien inescindible" de la soberanía.

"Hoy debemos sentirnos muy felices de haber recuperado esa empresa. Hay una recuperación de un bien inescindible de nuestra soberanía, de nuestra independencia", señaló González en diálogo con Télam.

El funcionario, de origen socialista, precisó que "después de 18 años se ha recuperado una empresa que nunca debió haber sido alejada del patrimonio nacional".

Publicado en agencia TELAM el jueves 18 de diciembre de 2008

Declaraciones del socialista Oscar González

Oscar González celebró las "coincidencias superadoras" entre el oficialismo y la oposición

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete celebró las "coincidencias superadoras" logradas entre "el progresismo oficialista y el opositor" en los últimos debates parlamentarios. El socialista, citó como ejemplo la recuperación de Aerolíneas Argentinas y el restablecimiento del sistema provisional solidario.

El socialista Oscar González, secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, celebró hoy las "coincidencias superadoras" logradas entre "el progresismo oficialista y el opositor" en los últimos debates parlamentarios.

"En recientes debates parlamentarios -la recuperación de Aerolíneas Argentinas, el restablecimiento del sistema provisional solidario-, una visión compartida que privilegia las políticas públicas progresistas logró coincidencias superadoras entre el progresismo oficialista y el opositor", señaló el funcionario.

En este sentido, en una columna de opinión publicada hoy por el diario Página/12, González planteó que "el verdadero desafío de la izquierda está en su capacidad para aportar al despliegue de una perspectiva política y social que la excede" y "a la vez es condición necesaria de su propio desarrollo".

Al hacer un análisis del escenario político, el dirigente socialista señaló que "la más importante línea divisoria" se trazó a partir de medidas tomadas por el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner y de la presidenta Cristina Fernández que "recuperan la centralidad de la política y el rol estatal" y "tensaron las relaciones con sectores del establishment".

De este modo, indicó, "la heterogénea corriente social y política progresista, popular y democrática que conforma la izquierda argentina contiene desde agrupamientos que acompañan las iniciativas oficiales cuyos objetivos comparten aun cuando provengan de una administración que no sienten como propia, hasta sectores que ejercen una crítica ritual".

Incluso, sostuvo que, "con un paisaje de representaciones partidarias fragmentadas", la oposición, tanto el centro como la derecha, "basa su estrategia de acumulación política en el mero rechazo a las iniciativas del Gobierno, incluso antes de conocer su diseño definitivo, lo que esteriliza cualquier capacidad de constituirse en alternativa".

En este marco, Oscar González destacó la coincidencia entre distintos sectores políticos progresistas en los últimos debates parlamentarios y postuló que el país se encuentra frente a la "oportunidad" y al "desafío" de "consolidar una izquierda democrática plural".

De hecho, señaló que se trata de un camino crucial "frente a las consecuencias de la crisis del capitalismo globalizado" y, a la vez, "es un instrumento apto y necesario para fortalecer un gobierno progresista y para garantizar la profundización de un proyecto aún inconcluso de crecimiento".

Publicado por la agencia TELAM el jueves 18 de diciembre de 2008


martes, 16 de diciembre de 2008

¿Fraude legislativo del PRO y la CC?

González: "huele a fraude presunto error de legisladores"

El dirigente socialista Oscar González aseguró que "la crisis institucional de la Legislatura porteña, causada por los legisladores del PRO que votaron en sustitución de sus compañeros de bloque, no fue un error de procedimiento sino que encubre una grave irregularidad" y que la sesión "huele a fraude".

González dijo a través de un comunicado que "huele a fraude el presunto error de los legisladores del PRO y la Coalición Cívica (CC)" y en ese marco denunció además que "el voto del legislador de la CC, Guillermo Smith, fue decisivo".

González aseguró que en "la sesión del fraude se votaba el inciso k de la ley que exime de ingresos brutos por 20 años a las empresas que inviertan en innovación tecnológica, rubro en el cual, insólitamente, el macrismo incluyó a los call center".

"Smith -siguió González- aprobó el despacho en comisión, y después, ya en el recinto, en una actitud reñida absolutamente con la normativa parlamentaria, ni se abstuvo ni votó en contra ni a favor".

Ello "permitió que el vicepresidente primero de la Legislatura, Diego Santilli, desempatara con su voto y se aprobara la ley con la increíble inclusión de los call center entre las beneficiadas como empresas de inversión tecnológica".

González concluyó que "la Coalición Cívica, pese a que Smith había firmado el despacho junto con el macrismo, llamativamente no le exigió que cumpliera el reglamento del cuerpo, ya sea votando por sí, por no o, en último caso, absteniéndose".

Publicado por la agencia Télam el lunes 16 de diciembre de 2008

viernes, 12 de diciembre de 2008

Comenzó el primer Encuentro Nacional de Presupuesto Participativo

Impulsan que vecinos participen en elaboración presupuestos

Intendentes de municipios de todo el país analizaron hoy la necesidad de impulsar la participación vecinal en la elaboración de los presupuestos comunales.

Se trata del 'Primer Encuentro Nacional sobre Presupuesto Participativo', que se realiza en la ciudad de La Plata, con la asistencia de intendentes y delegados de 26 municipios de todo el país.

El encuentro, que comenzó hoy y se extenderá hasta el próximo domingo, contó con una apertura a cargo del intendente de La Plata, Pablo Bruera y el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Nación, Oscar González.

El funcionario nacional explicó a Télam que en la apertura "se cotejaron las distintas experiencias de esta modalidad de participación democrática".

"En Argentina hay 26 municipios que aplican esta modalidad de participación directa de los vecinos en las decisiones presupuestarias", detalló.

Agregó que al encuentro asistirán "dos visitantes muy importantes donde ya se aplica el Presupuesto Participativo: Porto Alegre, que fue la primera ciudad en aplicarlo y el ex intendente de Montevideo y hoy senador uruguayo Mariano Arana".

"Desde la secretaría impulsamos, junto al gobierno nacional, para que se lleve adelante el presupuesto participativo en 26 comunas y en el caso de La Plata se ha duplicado la asignación presupuestaria dedicada al manejo de resoluciones de los vecinos en asambleas, pasando de 7 millones de pesos a 14 millones", aseguró.

El Encuentro, convocado por la Secretaría de Relaciones Parlamentarias y por la Municipalidad de La Plata, tiene como objetivo "fortalecer el intercambio de experiencia entre los municipios argentinos que aplican o proyectan aplicar presupuestos participativos como forma de ampliación y profundización de la democracia".

Además de Dutra y Arana, disertarán el senador nacional Eric Calcagno, el economista Alejandro Rofman, y la coordinadora del Programa "Municalidad" del gobierno bonaerense, Silvia Vilanova.

Publicado por la agencia Télam el viernes 12 de diciembre de 2008