domingo, 31 de agosto de 2008

Vacío

Por Oscar R. González *

Cuando en la mañana de ayer el cáncer se lleva de entre nosotros a Jorge Tula, ese entrañable compañero de aventuras políticas e interlocutor obligado en el debate de cada una de las novedades del mundo de las ideas, un vacío insondable pero a la vez vertiginoso nos deja sin palabras pero inunda de imágenes. Son las de esa figura recia y corazón generoso que tuvimos la suerte de frecuentar durante las últimas tres décadas y que nos permitió disfrutar –y aprovechar– no sólo de su lucidez intelectual sino, lo que es más, de una amistad a toda prueba.

El Negro Tula, nacido en aquella Catamarca que él añoraba aún habiéndola dejado para convertirse en cordobés por adopción, fue para no-sotros, los exiliados en México y los socialistas de la Argentina, una referencia ineludible a la hora en que se impone ese ejercicio escasamente visitado por la acción política que es pensar.

Apasionado por los autores italianos –era devoto de Gramsci y había colaborado en el Diccionario de Política de Norberto Bobbio–; por el debate intelectual –fue cofundador de Pasado y Presente, La Ciudad Futura y también del Club de Cultura Socialista–; por la acción concreta –fue concejal porteño y dirigente del Partido Socialista–, Tula nos condujo por el camino de la reflexión y nos hizo entender que en toda disputa conceptual son importantes la buena fe y la razón abierta. Era, en eso y en muchos otros temas, discípulo directo –y amigo entrañable– de José Aricó y Juan Carlos Portantiero.

Tenía claro, sin embargo, que la política no sólo era un conjunto de preceptos más o menos fundados en ciertas teorías sino, también, una actividad donde la solidaridad era esencial: así, nos acompañó activamente tanto en determinaciones que compartía plenamente como en otras que no lo convencían del todo.

Fanático de Boca –eran famosos sus entredichos con Alfredo Bravo, hincha furibundo de River, a quien asesoró durante años en el Congreso–, tenía la paciencia y el gusto de alentar la formación de los jóvenes socialistas, que lo querían como a pocos y, en los últimos tiempos, se dedicó a relanzar la histórica colección El Pequeño Libro Socialista.

Ahora, cuando apenas se está yendo, ya lo echamos de menos y su recuerdo nos alienta a seguir adelante.

* Ex secretario general del PS. Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete.

Publicado por Página 12, el 31 de agosto de 2010


González-oposición

Oscar González: "oposición no muestra alternativas creíbles"

El secretario de Gabinete y Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, expresó hoy que la oposición "no muestra alternativas creíbles" y descartó a Mauricio Macri como a Elisa Carrió como líderes de ese segmento.

"La retórica fundamentalista es la especialidad de la derecha argentina", dijo González a Télam, "y no pueden proponer alternativas creíbles para la sociedad".
En ese sentido indicó que Macri "no puede gobernar la Ciudad de Buenos Aires, no sabe gobernar, quizás no pueda gobernarla, porque basta recorrerla para saber cuales son sus condiciones".

En tanto señaló que Carrió "no puede liderar a la oposición porque su dinámica es la de confrontación y de crispación permanente, aun al interior de la oposición".
"Entonces quienes plantean cambio de gobierno plantean un cambio incierto porque no tienen un modelo alternativo", argumentó el secretario de Gabinete.

Para González el modelo actual "debe profundizarse en términos de lo que planteó la propia Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) cuando era candidata, un modelo que reivindica una creciente inclusión social, un mayor desarrollo productivo y una creciente independencia nacional y regional de los centros de poder económico internacional".
No obstante aclaró que ello "no significa caer en el aislamiento" y consideró importante "una buena interlocución al interior de la sociedad, un perfeccionamiento de los mecanismos institucionales, una reivindicación de la democracia representativa, de los partidos y del congreso".

Para González "hay que garantizar como hasta el presente la independencia de la justicia y la libertad de expresión, pese a las campañas mediáticas".

"Creo -continuó el funcionario- en un modelo de integración nacional, social y regional con una fuerte carga productiva, con una orientación hacia una mejor redistribución del ingreso, en un contexto de preservación de todas libertades, derechos, garantías constitucionales y mayor protagonismo del congreso, y ese es el modelo progresista en el que estamos trabajando todos los que nos identificamos con las políticas progresista del gobierno".

Sobre los dirigentes del campo opinó que "la gente de la Comisión de Enlace tiene derecho a organizarse políticamente e inclusive puede llegar a ser útil para que quede claro que sectores que históricamente expresaban una diversidad social hoy se asimilan" y remarcó que "los que más tienen y los que poseen la ganancias más concentradas son los que lideran esos espacios".

"Hoy se ha dado -continuó- un proceso desgraciado donde el sector mas concentrado del capital agrario ha liderado a sectores menos concentrados", y calculó que "sería sano que expresaran si se disponen a organizarse como partido".
González remarcó: "no me opongo a que se organicen como partido, lo que no se puede es hacer lo contrario", es decir "desde supuestos intereses de naturaleza social y de segmentos de la producción hacer políticas extorsivas del gobierno nacional".

"Es lo que ha venido haciendo históricamente la llamada Mesa de Enlace", reseñó González y sostuvo que "siempre ha tenido un comportamiento violento, desde la legalidad porque ha violado la Constitución Nacional y las leyes de forma sistemática y empecinada".

De todos modos aclaró que esa política la Mesa de Enlace "hoy no lo hace porque se terminó el consenso social respecto de esa movilidad y porque poco a poco se abre el camino entre la sociedad la verdadera naturaleza de ese conflicto que se vivió y que expresaba el interés sectorial y que se trató de vender como si fuera un interés general".

Para González "queda claro que esos sectores expresan a intereses económicos concretos que son reacios a la distribución del ingreso, y que quieren apoderarse de ganancias extraordinarias, producto del azar de los mercados, y que no deviene de su esfuerzo, ni de su inversión y mucho menos de su trabajo".

Por otra parte señaló hoy que la centroizquierda "busca los cambios sociales progresivos" y la centroderecha "es partidaria del mantenimiento de la polarización social".

González expresó que la centroizquierda "que engloba a todos aquellos que somos partidarios de los cambios sociales progresivos y de la modificación en un sentido equitativo del ingreso en su distribución y de una ampliación permanente de los mecanismo de la democracia participativa".

Y la visión "de centroderecha que es partidaria del mantenimiento de la polarización social, del fortalecimiento del capital concentrado y de la preservación de la injusticia social", añadió.

Puso como ejemplo de la política progresista "a todos aquellos sectores que se identifican con el gobierno", como "el gobernador de Santa Fe (Hermes) Binner, de Tierra del Fuego (Fabiana Ríos) y de Santiago del Estero (Gerardo Zamora), hasta intendentes como (Luis) Giacomino en Córdoba, (Martín) Sabbatella en Morón, Darío Díaz Pérez en Lanús".

González destacó dos objetivos de la Presidenta en su campaña electoral "que fueron crecimiento con inclusión y perfeccionamiento de las instituciones", y recordó que "también señaló la profundización del cambio".

Esas premisas "son una buena síntesis de cual es el desafío del gobierno y de los sectores de centroizquierda, que muchas veces con matices, comparte este espacio común".

Para González "hoy es impensable una Argentina sin gobierno progresista cercana a Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Ecuador y Venezuela", y remarcó que "hay un imperativo es agrupar, sumar y consolidar la centroizquierda y unir a las tres tradiciones políticas argentinas, el socialismo, el peronismo y el radicalismo, y otras tradiciones progresistas en una corriente amplia y plural".

Publicado por la agencia TELAM el 31 de agosto de 2009

lunes, 25 de agosto de 2008

Entrevista con el socialista Oscar González, vicejefe de Gabinete

“El debate del Indec no es consistente”

El funcionario admite “un matiz” entre la estadística oficial y lo que indica la vida cotidiana de la clase media, pero dice que el tema es abordado con “un reduccionismo espantoso”. Sostiene que la inflación debe revertirse con medidas tributarias, como una reforma del IVA.

Por Werner Pertot

Para González, el Gobierno hizo “un aprendizaje de la necesidad de interlocución, que quizá se desatendía”.

Como vicejefe de Gabinete, Oscar González llevó a su despacho una imagen que lo acompaña a donde quiera que vaya: un cuadro de Alfredo Palacios, que mira ceñudo desde la pared. En su rol de articulador con el Poder Legislativo, González volvió por primera vez al Congreso la semana pasada a ver el debate sobre Aerolíneas Argentinas. El socialista recalcó que el Gobierno hizo “un aprendizaje en la necesidad de interlocución” y aprovechó para chicanear a los socialistas que votaron por la expropiación de la línea de bandera. “Estarán compensando el haberse asociado a las demandas del capital agrario”, estimó.

González asumió en reemplazo de Jorge Rivas, que continúa convaleciente. Periodista, ex jefe de redacción del diario Sur a fines de los ’80, González considera que la discusión sobre el Indec está inflada por los medios, aunque reconoce que la inflación impacta sobre los sectores más bajos. “Habría que estudiar la posibilidad de que el IVA sea readecuado, para que la naturaleza tan regresiva del sistema tributario argentino se modere”, planteó el vicejefe de Gabinete.

–¿Hay vuelta atrás en la relación política con Cobos?

–Creo que él está intentando una experiencia... El destino de Cobos está en la Concertación, porque él existe políticamente en función de que compuso una articulación que se expresó en una fórmula. La ciudadanía dispuso que él acompañe a Cristina Fernández. Si la soberanía popular le da el mandato de acompañarla, es lo que tiene que hacer.

–¿No tienen miedo de que traicione el mandato popular?

–No creo que traicione el mandato popular. Creo que va a recomponer sus vínculos, con los matices que existen...

–¿Cómo se explica que uno de los dos integrantes de la fórmula se mostrara en contra de las retenciones móviles?

–Sí... Resulta difícil... Pero sucede en la historia.

–¿Cómo vio la votación del socialismo a favor de la expropiación de Aerolíneas?

–Creo que está la voluntad de no volver a caer en el tremendo error en el que cayeron durante la discusión de la Resolución 125, donde tuvieron que pagar un alto costo político en función de quedar asociados a las demandas del capital agrario que son contradictorias con los valores y la existencia misma del Partido Socialista. Se cometió allí una aberración de naturaleza política. Ahora estarán intentando compensar un error muy grave.

–¿Habría que reconocer la deuda de Marsans?

–El Congreso todavía no discutió la deuda. La va a discutir. Si no estuviera previsto que una institución del Estado tasara y que el Congreso discutiera, sería un escándalo. Ahora que se dispusieron ambas cosas, se sigue cuestionando. ¡Es increíble! ¡Que los liberales y los entregadores nos vengan a cuestionar!

–¿Hubo un aprendizaje del Gobierno del debate de las retenciones al de la semana pasada?

–Sí, hay un aprendizaje de la necesidad de interlocución, que quizá se desatendía.

–¿Sirvió la ronda con gobernadores, en las que acompañó a Massa?

–Sí, dejó acreditada la vocación del Gobierno de hacer reverdecer el dispositivo federal. Después del episodio del conflicto con el capital agrario, había que dar todas las señales para denotar que se hacía un esfuerzo claro de normalizar el conjunto de las relaciones para que una sociedad funcione bien en el terreno institucional. Se dejó claro que la relación entre el poder central y los provinciales es normal. Lo mismo con el Poder Legislativo: no se vota a libro cerrado y hay debates. Esto expresa una vocación plural, al igual que la incorporación de gente como Gustavo López y como yo, que venimos de una tradición diferente.

–¿Por qué no se consiguió el encuentro con Macri?

–Mi abuela decía que todo se andará...

–¿Binner está más lejos del Gobierno de lo que le gustaría?

–El es un político responsable, que gobierna bien su provincia. Fue respetuoso del vínculo con el gobierno nacional y nunca se sumó a las actitudes extorsivas o fundamentalistas. Siempre se mantuvo en un plano de racionalidad. Comparto la mayor parte de sus opiniones y creo que gobierna en la misma sintonía progresista que Fabiana Ríos y Cristina.

–En el conflicto rural, pidió la participación de los gobernadores en un consejo federal.

–Fue una propuesta racional, lo que no quiere decir que sea la más conveniente. Hay intereses propios de las bases sociales en Santa Fe, ligadas al agro. El administró esa demanda sin caer en la extorsión, ni en la confrontación virulenta. Tiene un liderazgo provincial...

–¿No lo ve a Binner con un liderazgo nacional en 2011?

–Tiene la posibilidad de construir un liderazgo nacional, que puede converger con otros sectores de la izquierda democrática y el progresismo, entre los cuales en primer lugar está el Gobierno.

–¿Puede ser candidato a presidente?

–Si él a eso contesta que está absorbido por la gestión provincial, ¿quién soy o para darle un destino distinto?

–¿Qué medidas van a tomar para recuperar la credibilidad del Indec?

–Todo órgano del Estado está sometido al escrutinio de la sociedad. Cuando se trata de un organismo que tiene que ver con la producción de insumos útiles para determinar el impacto en la calidad de vida y el consumo, con mayor razón. Las medidas que eventualmente se tienen que tomar se refieren a una determinación anticipada –que yo no conozco– sobre supuestas irregularidades, que también desconozco. A mí no me constan las irregularidades, más allá de que conozco hasta el hartazgo las versiones periodísticas. Me parece de un reduccionismo espantoso que el tema del Indec junto al tema del otro funcionario sea casi un monotema.

–¿Se refiere a Moreno?

–Sí. En ningún lugar del mundo se estaría discutiendo esto como eje central. Cada vez que hablamos de datos, que pueden ser seleccionados de masas informativas más amplias, estamos sometidos al error y la subjetividad.

–¿Las irregularidades no se relacionan con la indexación de la deuda?

–Es un hecho que hay bonos que están indexados segun una fórmula que se construye con las determinaciones del Indec, pero ése es un razonamiento hasta primitivo. No creo que ésa sea la intención. Hay una insistencia en desalentar los números reales de la economía y el avance demostrado de las variables sociales. Las versiones negativas y contraproducentes se exageran y las positivas se minimizan.

–Con la intervención del Indec, ¿no le dejan servida en bandeja la situación al FMI, a los economistas ortodoxos y a las consultoras privadas?

–Siempre hubo consultoras que hicieron índices. La libertad de expresión implica la libertad de publicación de los índices. Hay una radicalización de un debate del Indec que no es consistente. No sé cómo resiste al paso del tiempo esta polémica insustancial.

–¿Usted considera confiables los índices oficiales?

–La vida cotidiana de ciertos segmentos de la población, básicamente clase media y media alta, permite percibir un matiz sobre la estadística oficial. Eso es una discusión sobre la naturaleza de los datos con los que se elabora el índice. Los consumos de los sectores medios-altos en el mundo no están contabilizados.

–Sin embargo, la inflación impacta sobre todo en los sectores bajos...

–Obviamente que es así. La eventual inflación –no se puede desmentir que existe una determinada situación– debe revertirse con medidas tributarias adecuadas. No soy economista, pero como una opinión personal, pienso que habría que pensar si algunos tributos como el IVA no pueden ser reconsiderados para los sectores de bajos ingresos o para el consumo popular y masivo. Habría que estudiar la posibilidad de que el IVA sea readecuado, para que la naturaleza tan regresiva del sistema tributario argentino se modere.

Ese es uno de los reclamos de la CTA, junto con la asignación social universal, que hasta ahora no fueron atendidos por este Gobierno...

–Todo lo que signifique renta básica es un objetivo a contemplar.

–Sin embargo, hasta ahora el Gobierno contestó que resulta complicado “desde el punto de vista fiscal”.

–Es complicado desde el punto de vista técnico, pero como un direccionamiento de la política del Gobierno hacia la existencia de una renta básica mínima, yo soy partidario. Como todas las medidas de la economía, a veces hay condiciones y otras veces no las hay para poder aplicar esto.

Publicado por el diario Pagina 12 el lunes 25 de agosto de 2008

domingo, 17 de agosto de 2008

Entrevista con Oscar González

"Soy partidario de la profundización del cambio",
dijo un hombre del Gobierno sobre el INDEC.

El socialista Oscar González, pieza clave en la nueva estructura de la Jefatura de Gabinete que conduce Sergio Massa, aseguró que es partidario de la "profundización del cambio" en el INDEC.

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la cartera coordinadora retomó así un concepto utilizado por la presidenta Cristina Kirchner en la campaña electoral para ponerlo en perspectiva sobre un tema sensible de la coyuntura nacional.

González ingresó hace pocas semanas al Gobierno en reemplazo de otro socialista alineado con el kirchnerismo, Jorge Rivas, quien se recupera de serias lesiones sufridas durante un asalto. Como integrante de la Concertación, reconoció que ese espacio transversal "nunca despegó del todo", aunque confió en que finalmente pueda desarrollarse bajo la batuta de la jefa de Estado, a quien reivindicó con énfasis.

Esta es la síntesis de la entrevista que concedió a Noticias Argentinas:

- ¿Cómo cumple el rol nexo con el Congreso con el escenario que dejó el tema de las retenciones?

- Hay un nuevo escenario político en general, y en particular una renovación del protagonismo del Congreso en la política argentina, y eso es muy bueno. Quizás haya sido un resultado no buscado de la crisis de la resolución 125, pero en todo caso eso es muy bueno. Lo que hay que hacer es aprovechar esta oportunidad que nos presenta esta coyuntura, trabajar en una mayor y mejor vinculación entre dos poderes del Estado centrales: el Ejecutivo y
el Legislativo.

- Su ingreso al Gobierno no fue avalado por el Partido Socialista.

- Sí, nosotros hicimos un Congreso (provincial) en la ciudad de Junín en donde habían 400 delegados, y casi la totalidad, sólo hubo seis abstenciones, consagraron esta política. Admitimos que hay sectores en el orden nacional que no lo comparten y están en una oposición que respetamos, que ojalá sea cada vez más racional y más propositiva. Nosotros no nos distanciamos del Partido Socialista, seguimos siendo militantes.

- Pero dejaron de tener cargos ejecutivos en el PS nacional.

- Como resultado de un proceso electoral interno, donde la Junta Electoral nos impide el control en un distrito muy importante como es Santa Fe, nosotros decidimos no participar de la interna, y lo que hay que decir es que ser socialista y tener la identidad socialista no tiene que ver una adhesión ritual y
formal a un aparato sino que es una convición y una práctica política. En lo personal, a los 15 años ingresé al Partido Socialista, o sea hace 45 años que estoy.

- El Gobierno dice que la Concertación sigue firme, pero el sector que se va esgrime que no había espacios de discusión.

- Yo me guío por los hechos reales, y esos hechos me dicen que hace una semana ingresaron al Gabinete dos miembros nuevos, uno radical y otro socialista, y al Sistema Nacional de Medios Público, que es un dispositivo estratégico de la comunicación del Gobierno y del Estado, llegó una persona que no pertenece al grupo oficial. Ese es un hecho muy concreto que de muestra que hay una voluntad plural en el Gobierno.

- ¿Pero usted cree que funcionó la Concertación en la primera parte del Gobierno de Cristina?

- Creo que la Concertación nunca despegó del todo, y está todavía en desarrollo (...) Hay un momento en que la Concertación va a asomar como fuerza. Hoy se está construyendo día a día, no es una etapa superada y alejada del presente sino que está muy presente, y las convulsiones que se viven con ingresos y egresos, y algunas reclamaciones pueden llegar a ser válidas -porque yo admito que hay algunas demandas de sectores del radicalismo concertador que pueden llegar a tener alguna lógica en términos de la demanda de espacios concretos- no perjudican, no alteran y no niegan la
necesidad de seguir construyendo una alternativa con radicales, con socialistas y con peronistas. En definitiva, este Gobierno y cualquiera que se denomine progresista en la Argentina necesita que las corrientes de la tradición política argentina progresista participen.

- Massa dijo que hay que revertir la desconfianza que hay en la sociedad hacia el INDEC, ¿usted cree que se puede plasmar, que hay interés en el Gobierno en que esto cambie?

- Creo que todas las instituciones del Estado están sometidas al escrutinio de la sociedad; creo que las críticas usualmente son válidas; a veces, hay una sobreactuación de las críticas por razones de oportunismo político. Hay una gran presión de naturaleza mediática que magnifica situaciones que de hecho pueden ser incluso preocupantes. Con el caso del INDEC y con el caso de la inflación vivimos ese proceso: no negamos la existencia de la problemática pero llamamos la atención sobre esa sobreactuación, que tiene un objetivo que es erosionar al Gobierno, por lo tanto cuando lo considere oportuno el Gobierno
dispondrá lo necesario.

- ¿Para usted sería beneficioso que haya cambios?

- Yo soy partidario de la profundización del cambio, y en esa enunciación de la entonces candidata y hoy presidente creo que está la respuesta a esa pregunta y a muchas otras.

- ¿Y Guillermo Moreno?

- Ya lo dije.

- ¿Cómo ve la relación con Cobos?

- Cobos es un hombre honesto que se equivocó. Todo político tiene derecho a equivocarse, todo político y cada uno de nosotros tiene la posibilidad de enmendarse, no en el sentido del flagelamiento sino en el sentido de admitir que es un error que el vicepresidente que integra un poder del Estado, como el
Poder Ejecutivo, vote en contra del propio poder que representa.

- ¿Es recuperable para el oficialismo?

- Debe quedarse en el ejercicio del mandato que le ha sido atribuido, no hay necesidad y muchos menos obligación de que él dé ningún paso al costado ni que vaya a ninguna parte, tiene que estar en el lugar que lo puso la ciudadanía y la responsabilidad implica eso.

Publicado por la agencia Noticias Argentinas el 17 de agosto de 2008

Oscar González habla sobre Binner

"Binner ha actuado responsablemente durante el conflicto del campo", dijo un socialista K.

"Hermes Binner ha actuado de manera responsable durante todo el conflicto del campo", aseguró Oscar González sobre el gobernador de Santa Fe, socialista como él, pero parado en la vereda opuesta durante la crisis agraria.

"Tengo aprecio personal y político por Binner, pertenecemos al mismo partido. Creo que está haciendo un gobierno correcto, progresista, con medidas atinadas y me siento muy contento de que sea compañero de mi partido", sostuvo González.

En diálogo con Noticias Argentinas agregó que el gobierno santafesino, "como el de Fabiana Ríos en Tierra del Fuego, y el de Cristina Fernández en el orden nacional están en línea", porque "son ejemplos emblemáticos de cómo la centroizquierda o el progresismo de Argentina puede gobernar".

- ¿Cómo evalúa la actuación de Binner durante el conflicto?

- Condicionado por la propia situación de su provincia, que tiene una presencia de sectores del capitalismo agrario grande, mediano y chico muy importante. Todo político está sometido al condicionamiento de su propio establishment y de su propia basesocial y electoral. Ha actuado de manera responsable durante todo el conflicto haciendo siempre propuestas, que uno puede acordar o no pero tiene que admitir que fueron hechas desde la responsabilidad, desde la seriedad, y desde la defensa del interés de su propia base. Creo que la actitud de Binner es matizadamente la misma posición del Gobierno, en el sentido que su foco de interés es también la redistribución del ingreso porque es partidario de la intervención estatal para corregir las inequidades a que conducen los mecanismo de producción, distribución y renta del capitalismo en general porque es socialista.

- Pero se puso en la vereda de enfrente a la del Gobierno.

- Ha actuado aportando soluciones que a él, a su Gabinete y al Partido Socialista de Santa Fe y al Frente Progresista de Santa Fe le han parecido lo más conveniente. En ese sentido jamás fue agresivo, nunca fue descalificador, nunca fue extorsivo, nunca hostigó al Gobierno nacional y siempre se preocupó y de hecho se mantuvo en una posición de diálogo con el Gobierno nacional, y éste a la recíproca actuó de la misma manera con el gobierno de Santa Fe.

- Sin ser oficialista, en diciembre Binner era un gobernador cercano a la Casa Rosada, ¿no cree que este conflicto lo termina arrojando a los brazos de Carrió o de Julio Cobos?

- Tengo muy alta consideración por la capacidad política del gobernador Binner, y eso lo aleja del riesgo de caer en las manos de la señora Carrió.

- Pero en la última elección existió un acuerdo político.

-No, estuvo el Frente Progresista con el Partido Socialista, el ARI sin Carrió, el Partido Comunista, el Partido Demócrata Progresista, el Frente FTV de Luis D Elía, y un sector muy importante del radicalismo. Si nosotros queremos decir que era el ARI y el Partido Socialista no estamos diciendo la verdad. Binner y Carrió durante la larga campaña electoral no se cruzaron en ningún momento, y cada uno saca su conclusión.

Publicado por la agencia Noticias Argentinas el domingo 17 de agosto de 2008