jueves, 30 de abril de 2009

De cara al 1º de mayo, Día del trabajador

González reivindica "recuperación de derechos laborales"

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la jefatura de Gabinete, Oscar González, reivindicó hoy "el proceso de recuperación de derechos laborales", iniciado con Néstor Kirchner y continuado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Al recordar a los mártires de Chicago, los cinco obreros ejecutados el 11 de noviembre de 1887, por el que se conmemora el 1 de mayo como Día del Trabajador en todo el mundo, González celebró "el proceso de recuperación de derechos laborales iniciado en la Argentina con decisiones como la creación del Consejo del Empleo".

"Nos enorgullecemos de las políticas públicas que, pese a la crisis económica global, en la Argentina protegen la producción nacional de derechos sociales en el marco de la distribución más justa de la riqueza", señaló el funcionario de la jefatura de Gabinete.

Publicado por la agencia Télam el 30 de abril de 2009

En BAE

Oscar González

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la jefatura de Gabinete reivindicó ayer "el proceso de recuperación de derechos laborales iniciado en la Argentina con decisiones como la creación del Consejo del Empleo". Lo hizo al recordar a los mártires de Chicago.

Publicado por diario BAE, sección economía, pág. 2, el 30 de abril de 2009

viernes, 24 de abril de 2009

Socialismo Histórico en Frente Progresista Porteño con Heller

Candidatos socialistas

La Corriente Unidad Socialista presentó ayer a los candidatos a legislador y diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires, para conformar un frente progresista porteño junto al cooperativista Carlos Heller. Unidad Socialista lanzó la candidatura del secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, para legislador porteño, y la del economista Alejandro Rofman para diputado nacional por la ciudad. “Junto al compañero Alejandro Rofman, del Grupo Fénix y de Carta Abierta, estamos coparticipando en la formulación de las listas de candidatos, para acompañar al Gobierno desde el Congreso Nacional”, afirmó González. El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete cuestionó al actual titular del Partido Socialista, Rubén Giustiniani: “Somos un espacio progresista donde todos expresamos satisfacción con los cambios del Gobierno. No creemos, como los compañeros que detentan el sello partidario, que hay que estar aliado con la derecha, con Elisa Carrió, con Alfonso Prat Gay, ni con la señora Patricia Bullrich, que son representativos de la políticas de los ’90 y de los que nos llevaron a la crisis de 2001”, aclaró.

Publicado por el diario Página 12 el 24 de abril de 2009

Socialismo histórico en Frente Progresista porteño con Heller

Candidatos socialistas

La Corriente Unidad Socialista presentó ayer a los candidatos a legislador y diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires, para conformar un frente progresista porteño junto al cooperativista Carlos Heller.

Unidad Socialista lanzó la candidatura del secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, para legislador porteño, y la del economista Alejandro Rofman para diputado nacional por la ciudad. “Junto al compañero Alejandro Rofman, del Grupo Fénix y de Carta Abierta, estamos coparticipando en la formulación de las listas de candidatos, para acompañar al Gobierno desde el Congreso Nacional”, afirmó González.

El secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete cuestionó al actual titular del Partido Socialista, Rubén Giustiniani: “Somos un espacio progresista donde todos expresamos satisfacción con los cambios del Gobierno. No creemos, como los compañeros que detentan el sello partidario, que hay que estar aliado con la derecha, con Elisa Carrió, con Alfonso Prat Gay, ni con la señora Patricia Bullrich, que son representativos de la políticas de los ’90 y de los que nos llevaron a la crisis de 2001”, aclaró.

Publicado por el diario Página 12 el viernes 24 de abril de 2009

jueves, 23 de abril de 2009

González, Rofman y Torremare, los candidatos socialistas

Oscar González acordó con Heller y será candidato a legislador porteño

En provincia, el socialismo impulsa a Torremare

Mientras que el presidente del Partido Solidario y candidato a diputado por la Ciudad, Carlos Heller, llamó a defender el proyecto kirchnerista, el socialismo porteño salió a respaldar su candidatura.

En el marco de las cada vez más cercanas elecciones del 28 de junio, el dirigente socialista Oscar González llamó a “recuperar la Ciudad de Buenos Aires, hoy en manos de un empresariado incompetente y conservador, a través de una amplia coincidencia política de todos aquellos que aspiran a un modelo de Estado y de gestión con políticas públicas inclusivas e igualitarias”.
En este sentido, el también secretario de Relaciones Parlamentarias del Gobierno nacional, que la Unidad Socialista porteña postula como candidato a legislador, llamó “a todos los sectores progresistas a apoyar la candidatura de Carlos Heller, el presidente del Partido Solidario, y a ampliar esa oferta electoral integrando todas las referencias políticas que expresan rechazo a las viejas recetas de ajuste, represión social y negocios que esquilman al Estado y a los contribuyentes”.

Además, el funcionario aseguró que “los tiempos políticos apremian, y si de verdad queremos quebrar ese bache neoconservador que es hoy la Ciudad, es preciso trabajar en una convocatoria incluyente de todas las expresiones políticas progresistas y de izquierda de la Ciudad, sin exclusiones”.

El socialista González fue recientemente postulado como candidato a legislador porteño dentro del espacio de Carlos Heller, en tanto que el socialista Alejandro Rofman (economista del Grupo Fénix, de la UBA) es candidato a diputado nacional por el mismo espacio y distrito.

En tanto, el candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, donde los principales dirigentes son Jorge Rivas y Ariel Basteiro, es Guillermo Torremare, abogado especializado en derechos humanos y temas sindicales, y apoderado del PS bonaerense durante los mandatos de Rivas y Basteiro.

Publicado en diario BAE, pág. 21, el 23 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

Por un frente plural contra la derecha

Oscar González: "La unidad contra Macri se hará con o sin Ibarra"

Para el vicejefe de Gabinete nacional, el PS está desgarrado por culpa de la "mirada provincial, cuando no municipal" de Giustiniani, Binner y otros dirigentes socialistas.

Por Juan Salinas / Noticias Urbanas

Los socialistas K quedaron descolocados con la brusca e inesperada distancia puesta por Aníbal Ibarra con el Gobierno nacional. Hasta hace poco consideraban cerrado un acuerdo para integrar junto al ex jefe de Gobierno y las demás expresiones de centroizquierda un frente amplio de oposición al binomio Mauricio Macri-Gabriela Michetti. Sin embargo, reaccionaron con bastante rapidez, y con otras fuerzas y dirigentes del "arco progresista" -como Daniel Filmus (FPV), la ministra Nilda Garré (FG), el Partido Solidario de Carlos Heller y el Partido Humanista de Lía Méndez, entre otros- convocaron a la unidad contra un gobierno del PRO que juzgan catastrófico, puntualizando la necesidad de respaldar -al menos, en términos generales- a un Gobierno nacional al que consideran bajo fuego graneado a causa de sus aciertos y no de sus errores.

Además de dirigente del socialismo bonaerense, Oscar González es, como secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, el segundo de Sergio Massa, como lo fue antes de Alberto Fernández. El funcionario y dirigente recibió a Noticias Urbanas en sus oficinas del noveno piso del edificio de largas vigas de acero que fuera de la desaparecida siderúrgica SOMISA.

Tras citar las declaraciones con las que Aníbal Ibarra se diferenció tajantemente del Gobierno nacional, González estimó que "lo que hay que discutir no es si Ibarra tiene o no que estar en una lista con otros referentes del progresismo porteño, ya que resulta obvio que cuanta mayor amplitud, mejor. Lo más importante es construir una oferta electoral plural donde convivan todas las tradiciones políticas populares -peronistas, radicales, socialistas, comunistas, intransigentes, etcétera- tras un desafío común: oponer una fuerza organizada a la derecha macrista y, a la vez, apoyar la profundización de las medidas positivas del Gobierno nacional. La pretensión de diferenciarse del macrismo sin advertir que su antagonista real no es una izquierda imaginaria sino un gobierno concreto, el de la presidenta Cristina Fernández, es una pretensión vana", dice en tono de reproche que, sin embargo, evita cerrarle las puertas a Ibarra en las narices, por si intentara un improbable regreso al redil que abandonó durante la crisis de la soja, casi en paralelo con el alejamiento de su aliado, Alberto Fernández, ambos nada dispuestos a romper lanzas con el Grupo Clarín.

González -quien durante años se desempeñó como periodista profesional en el exilio mexicano y también después de su regreso al país (fue secretario de redacción del semanario El Periodista)- enfatiza que "no hay que confundirse: quienes atacan al Gobierno nacional no lo hacen por sus errores o carencias sino por todo lo positivo que ha hecho, por la recuperación del sistema provisional y la línea de bandera, por la defensa de la autonomía nacional y la integración regional, por la independencia de la justicia y la redistribución del ingreso". Añade que ante "el tsunami de una crisis capitalista mundial sin precedentes, no es hora de privilegiar las críticas y las muchas cuestiones pendientes que, obviamente, restan resolver, sino la de privilegiar la unidad más amplia para resistir el avance de la derecha retrógrada, llámese Macri-Michetti o Bullrich-Prat Gay".

González destaca que se incorporó al PS siendo adolescente, hace 45 años. Y atribuye su expulsión y la de Ariel Basteiro del partido a "una pequeña secta de remotos orígenes maoístas de derecha (sic)". Luego comenta que, en cambio e insólitamente, no fue expulsado Jorge Rivas (a quien reemplazó como vicejefe de Gabinete luego de que éste fuera brutalmente agredido por delincuentes comunes) porque, más allá de los pretextos (la supuesta conducta violenta de Basteiro y González durante un frustrado congreso nacional convocado en el complejo Punta Carrasco) la expulsión fue adoptada por la negativa de los tres a dejar de apoyar activamente al Gobierno nacional. Pero González argumenta que un congreso del socialismo bonaerense, en el que participaron 400 delegados, aprobó por virtual unanimidad la alianza electoral con el Frente para la Victoria (FpV).


La conducción socialista, encabezada por el senador Rubén Giustiniani, decidió, según González, intervenir el PS bonaerense con el fin de "paralizarlo" y remover así el mayor obstáculo a su propósito de alinear al partido con una "oposición crispada, irracional y pendenciera".

"El Partido Socialista tendría que estar en la primera fila de las fuerzas progresistas que ponen el cuerpo a favor de las políticas públicas destinadas a reconstruir el Estado, a proteger el salario, a defender la producción y el empleo, a alinearnos con los procesos populares de otros países hermanos de América Latina. Nuestra participación en la gestión de gobierno es coherente con estos objetivos. No es posible ignorar lo que se ha logrado en los últimos seis años, ni el asedio de grupos poderosos de adentro y de afuera que no quieren un Estado activo y solidario", sostiene el vicejefe de Gabinete, para quien "el adelantamiento de las elecciones ha sido una medida muy sensata, un ejercicio de cordura y de responsabilidad: no hubiera sido razonable hacer como que no pasa nada en medio de los preparativos que hay que tomar diariamente para acotar el impacto de la crisis".

Para González, el socialismo argentino está desgarrado por un enfrentamiento entre el socialismo bonaerense y "el grupo santafesino que transitoriamente detenta el sello partidario" y que -afirma- no permite que se procese "un debate interno, tal como es tradición que ocurra en todos los partidos socialistas del mundo, debate que, de darse, sería muy esclarecedor". Aunque se cuida de decirlo, parece evidente que considera al socialismo porteño poco más que un satélite del socialismo santafesino.

"El Partido Socialista bonaerense fue fundado en 1908 y es más que centenario. El último congreso nos dio mandato de integrar el partido al FpV. Ese mandato nunca fue sustituido por otro y mientras el partido no revea esa posición, seguirá integrando el FpV. Lo hacemos desde una posición de autonomía. No nos subordinamos a ninguna otra organización que no sea la propia. Desde ahí aportamos a la construcción de un movimiento de naturaleza popular y democrática, que es lo que creemos que expresan tanto el gobierno de Cristina como el de su antecesor, Néstor Kirchner. Vemos que el lugar del socialismo es acompañar y sostener frente a los embates de la derecha no sólo a este gobierno sino también a un proceso continental del que la Argentina es parte y que incluye a los socialistas de Chile, Uruguay, Brasil, Venezuela y Ecuador. No puede ser que los socialistas de Argentina estemos a contramano de este proceso. En todos esos países los socialistas lo apoyan y apoyan a los gobiernos que lo impulsan. Pero en la Argentina, paradójicamente, quienes transitoriamente detentan el sello del partido, en su mayoría provenientes de una pequeña secta de raíz universitaria y remotos orígenes maoístas de derecha, lo sabotean", dispara González. Y añade respecto a sus adversarios: "Es gente que cree que el socialismo argentino tiene que desplegarse según los intereses municipales o provinciales del aparato santafesino. Y que aspira a tener delegaciones acríticas en los otros 23 distritos. Con ese objetivo, ese segmento de la burocracia partidaria de Santa Fe envió ya en los años '70 emisarios, casi siempre provenientes del movimiento estudiantil de Rosario, al resto del país. Hoy detentan la denominación partidaria en muchos distritos, desde Tucumán a Río Negro. Fueron inoculados en aquellos años a los efectos de una construcción partidaria, algo que era legítimo. Pero como casi sin excepción esa maniobra no fructificó en construcciones políticas representativas y perdurables, aquellos barones terminaron siendo una especie de embajadores del socialismo santafesino".

Publicado por Noticias Urbanas el domingo 12 de abril de 2009

sábado, 11 de abril de 2009

Nota de opinión

Mentiras de derecha

Escribe Oscar González*

El mundo entero enfrenta la crisis más grave desde 1929, causada por la codicia ilimitada de un capitalismo salvaje que apostó a la financiarización de la economía, expropió la mayor parte de la riqueza social y acabó por destruir enormes fuerzas productivas en los países más poderosos del planeta.

Afortunadamente desvinculada de un sistema financiero global altamente inestable, la economía argentina ve reflejada sin embargo esa debacle ajena en la desaceleración de sus exportaciones y en la caída de los precios de las commodities en el mercado internacional.

Aunque la situación merece mucha atención, la solidez de las reservas financieras y el conjunto de medidas tomadas por el gobierno nacional para paliar las consecuencias de la crisis, hacen prever que el país puede capear el temporal asegurando niveles de empleo y producción que pocos países están en condiciones de preservar.

Pero esta batalla en el terreno económico tiene su correlato en el universo político, donde las fuerzas que pugnan por detener los cambios han desatado una ofensiva que recrea, en otras condiciones, los momentos históricos de la Argentina en que se ha puesto en tela de juicio la concentración extrema de la riqueza y el capital.

Cualquier avance en la búsqueda de un modelo más igualitario, con un Estado protagónico que vele por los derechos sociales, ha despertado siempre la reacción feroz del privilegio. Esa pugna rige hoy en la Argentina como un áspero debate que mucho tiene que ver con el que se desarrolla en el mundo a propósito de cómo superar la crisis.

Tras el estrepitoso derrumbe de la convertibilidad, que dejó un país devastado, los grandes grupos de poder y las dirigencias políticas que sostuvieron las reformas de mercado de los 90 quedaron sepultadas en el descrédito.

Eso permitió a la administración de Néstor Kirchner, primero, y luego a la de Cristina Fernández, avanzar en la construcción progresiva de otro modelo, que privilegia la producción por sobre la especulación, la solidaridad social por encima del individualismo neoconservador, la justicia por sobre la impunidad.

Nadie pensaba que ese devenir se desarrollaría sin conflictos porque sería olvidar las lecciones de la historia: la misma burocracia política, que fue socia y cómplice en los grandes negocios con el Estado, y los mismos grupos de poder, hoy sin posibilidades de golpear las puertas de los cuarteles, plantean un escenario de confrontación sin reglas ni límites, con comunicadores que vocean una campaña de odio y revanchismo.

En estos días en que tanto se ha hablado sobre Raúl Alfonsín como político y estadista, vale recordar una frase suya reciente: "Nosotros no deseamos el fracaso del gobierno, porque si fracasa, fracasa la Nación"

La cita cobra la mayor importancia frente a una oposición que ha abandonado la rutina democrática de confrontar propuestas y programas y, en cambio, sólo busca vetar todas las políticas públicas del gobierno, independientemente de su contenido.

Tal es la desmesura que la lectura de los algunos diarios y de los discursos de la mayoría de la oposición muestran que no se está apostando a la contención de una crisis que asoma sino a facilitarla con tal de que el gobierno fracase.

Se regodean con la perspectiva de una profecía autocumplida.

Pero la derecha no tiene programa, sólo atina a agruparse alrededor de una mera consigna corporativa dictada por las patronales del campo: la derogación de los derechos de exportación sobre los productos del agro.

Nadie dice qué harían esos partidos o coaliciones si les tocara gobernar porque confían en que, como sucedió con el Menem que prometió la revolución productiva y el salariazo, toda mentira quede impune.

La disputa, entonces, apenas ha comenzado, se proyecta más allá de la coyuntura electoral y trasciende este gobierno y el próximo, porque lo que de verdad está en juego es el modelo de país que queremos construir y la sociedad en que queremos vivir.

Semejante desafío demanda la vertebración de un movimiento político y social arraigado en las diversas tradiciones políticas populares -peronismo, radicalismo, socialismo- que dote de organicidad y protagonismo a esta voluntad colectiva de profundizar los cambios que ya está en marcha.

* Ex secretario general y diputado nacional del Partido Socialista. Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete

Publicado por agencia TELAM el 11 de abril de 2009

martes, 7 de abril de 2009

Entrevista al dirigente socialista Oscar González

Oscar González en Asteriscos TV

Canal Metro - Conducción: José Calero

“Los sectores que atacan a Cristina son los mismos que atacaron a Alfonsín”
El secretario de Relaciones Parlamentarias del Gobierno dijo que el mensaje de Alfonsín “no tiene correlato electoral”. Respaldó a Kirchner y a Heller.

El secretario de Relaciones Parlamentarias del Gobierno, Oscar González, sostuvo que los sectores que cuestionan al Gobierno de Cristina Kirchner responden a los mismos intereses de los grupos que atacaron la gestión de Raúl Alfonsín y destacó del ex presidente radical “su aporte a la reconstrucción” democrática.

González afirmó que “sería devaluar el mensaje de Alfonsín” vincular su llamado al diálogo con la coyuntura política y resaltó que el líder de la UCR tuvo “una dimensión excepcional en la historia política argentina, por su compromiso con la democracia”.

Señaló que “vincular sus mensajes del último tramo de su existencia con una cuestión meramente electoral, sería devaluar el mensaje de Alfonsín, porque es un personaje histórico que trasciende lo coyuntural. Y no hay que asignarle correlación electoral a su mensaje”.

El funcionario del Gobierno nacional encontró además vínculos entre los cuestionamientos que tuvo en su momento el Gobierno del radicalismo y las críticas a la gestión kirchenrista.


“Básicamente, hay una analogía entre los sectorer que atacaron a Alfonsín y quienes atacan el modelo productivo hoy en día. El llamado ´golpe blanco´ de sectores concentrados de la economía, de la Iglesia… son los mismos sectores que atacan el gobierno de la presidenta Cristina”, subrayó.

En una entrevista con Asteriscos.TV que se emite por el canal Metro, el dirigente socialista respaldó en tanto la posibilidad de que el ex presidente Néstor Kirchner se presente como candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

“Mi opinión personal es que es un excelente candidato, un estadista que demostró un manejo conveniente para los intereses de la Nación por cuatro años y medio durante su gestión y no estaría mal que volcara la experiencia en Diputados”, analizó.

En la ciudad de Buenos Aires, en tanto, destacó la necesidad de que se unan “todos los sectores progresistas” y consideró que el titular delBanco Credicoop es “una excelentísima persona”.

“Heller es también un candidato que puede aportar muchísimo con vistas a 2011, porque el gobierno de Macri es un fracaso“, apuntó. (en breve estará disponible el video de la entrevista haciendo clic AQUÍ)